El derecho a la propia imagen es una facultad que se otorga a todas las personas para prohibir o autorizar el uso de su imagen en contenido que tenga por objeto obtener un lucro directo.

Sin embargo, al tratarse de un derecho personal, éste desaparece con la muerte, pero en la industria cinematográfica están interesados por lograr una regulación amplia que permita el uso de imagen de actores ya fallecidos, cuando la historia narrada en ella así lo requiera.

Hemos sabido de algunos casos en los que la productora de algún audiovisual, valiéndose de la tecnología trae a personajes que fueron encarnados por actores que al momento del rodaje ya han fallecido, esto abre una gran polémica respecto a las prohibiciones que deberían existir.

COC4INE, PEDRO INFANTE, CINETECA NACIONAL

Y por increíble que parezca, Hollywood, o mejor dicho, en el estado de los Ángeles California, EE.UU. existe una ley desde 1984 y actualizada hace unos años, que permite el uso de imagen post-morten, siempre y cuando esto sea establecido en el contrato que el talento haya firmado; esta autorización tiene una vigencia de 70 años.

Y en dado caso de que el actor haya muerto antes de poder adherir una cláusula de este tipo, los familiares o herederos podrán determinar si autorizar o prohibir el uso de imagen de su difunto. Esto es verdaderamente nuevo, pues a pesar de ser un derecho personalísimo, se ha pretendido que al ser un activo patrimonial, pueda trasladar el dominio de este derecho a herederos o cónyuges.

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Así es como el pago por regalías, y uso de imagen deben entregarse, ya sea una persona física o una persona moral, dependiendo de lo decidido por el actor.

Esto solamente ocurre, como ya se dijo en el estado de California, sin embargo, ahora que el avance tecnológico permite y simplifica el uso de imagen de alguien ya fallecido, deben crearse leyes y legislar para crear límites.