Hoy regreso de mi entrenamiento de fin de semana en Jacksonville, donde estuve entrenando en jornadas de 5 horas diarias.

Algunos de ustedes saben que vengan saliendo de la Influenza y recuperando energía. Algunos pudieran pensar, ya estar grande para ser deportista de alto rendimiento, pero la actitud y positivismo nos ayudar a realizar lo imposible.
Algunos deportistas que han dominado sus especialidades deportivas, naufragan estrepitosamente cuando entran en un entorno laboral. Recuerdo que en varias ocasiones, conversando con Jorge Valdano, siempre me decía que el futbolista es adolescente hasta los 35.

Hasta este momento he avanzado en la técnica que me están enseñando que no es algo sencillo, es como aprender a caminar.

 
Mantener el hambre por aprender y desafiarse continuamente. Un deportista de élite lo es en gran medida por tener “hambre”. ¿Quién no quiere tener alguien así en sus equipos de trabajo? Estos atletas llevan entrenando toda la vida las competencias esenciales que las empresas más valoran.
Siempre esa hambre nos hará seguir hasta el final tratando de alcanzar ese objetivo que parece imposible, y la combinación de esfuerzo y dedicación hará su trabajo.
Misty Copeland no fue aceptada en varias compañías de ballet al no tener la tipología de una bailarina de ballet clásico. Según ellos, su cuerpo era demasiado atlético y había comenzado a los trece años a practicar ballet, demasiado tarde para poder llegar a ser alguien.
En la actualidad es bailaría en el American Ballet Theatre, una de las tres compañías más importantes en Estados Unidos y la primera afroamericana en veinte años en ser bailarina solista de la compañía.
Nunca hagas caso cuando la gente te diga que es imposible y que no puedes, hoy yo estoy pudiendo a mis 35 años, simplemente #SigueTuSueño