La demanda se encuentra dirigida a Centric Group, LLC y Keefe Groups por obras entre las que figuran Eminem, James Brown y Steve Wonder.

El año pasado la industria de la música inició demandas en contra de las líneas aéreas y las compañías automotrices por la supuesta violación a sus derechos de autor, y ahora han volteado la cara hacia las prisiones en Estados Unidos.

La nueva demanda está dirigida a Centric Group, LLC y Keefe Group, LLC., entre otras empresas que se dedican a vender paquetes de entretenimiento que los familiares y amigos de los reclusos les puede enviar a las cárceles.

Dentro de estos paquetes se incluyen grabaciones mezcladas entre las cuales,  empresas como Universal Records, no tienen derechos para hacer, copiar, distribuir o vender estas obras, violando sus derechos de autor. Dentro de las grabaciones se encuentran obras de James Brown, Eminem, The Jackson Five, Steve Wonder, entre otros.

En la demanda se explica que la mezcla “es una forma de música grabada en el que se combinan pistas, a menudo grabada por diferentes artistas, en un solo CD, a veces creando superposiciones o desvanecimientos entre canción y canción”. Adicionalmente se señala que a menos que las mezclas estén autorizadas por el titular de los derechos de autor, estas constituyen infracciones a los derechos de autor.

El escrito también señala que estas empresas no pagan los derechos e incluso, venden las mezclas a un precio por debajo de su valor real para aumentar las ventas de sus otros bienes y servicios.

Por la supuesta reproducción y distribución de sus obras, las compañías discográficas están exigiendo el pago de 150,000 dólares por cada obra protegida por derechos de autor que ha sido reproducida, entre otras sanciones.