Vanessa Mae apela a la orden emitida por la FIS de prohibir su participación en competencias internacionales por haber manipulado carreras.

En una decisión que puede parecer poco razonable para algunos, la violinista Vanessa Mae apeló la orden emitida por la Federación Internacional de Esquí, FIS, por sus siglas en inglés, en la que se le prohíbe participar en competencias internacionales de esquí durante cuatro años por haber manipulado las carreras en las que participó para poder asistir a los Juegos Olímpicos de Sochi.

La noticia fue confirmada por el Tribunal de Arbitraje del Deporte, con sede en Lausana, Suiza, que mediante un comunicado confirmó que dos procedimientos se habían abierto conforme al Código de Arbitraje Deportivo.

La prohibición apelada fue emitida por la FIS el pasado mes de noviembre producto de una investigación en la que concluyó que hubo trampa por parte de quienes administraron a Mae como esquiadora, pues las carreras que dieron el tiempo necesario para que asistiera a Sochi, Rusia, fueron manipuladas en numerosos sentidos.

Las carreras que dieron la marca necesaria para que ella se presentara al lado de las mejores esquiadoras del mundo se organizaron el 18 y 19 de enero en Krvavec, Eslovenia, a petición de la administración de Mae y con el respaldo del Comité Olímpico Tailandés, miembro de la FIS.

Por esta decisión Vanessa Mae, alias Vanessa Vanakorn, quedó inhabilitada para participar en competencias internacionales de esquí durante los próximos cuatro años, lo que evitaría su participación en los Juegos Olímpicos de invierno de 2018 en Pyeongchang, Corea del Sur.

Además se ordenó la anulación de los resultados de las carreras de Eslovenia lo que significa que la deportista ya no era elegible para participar en Sochi. Como consecuencia de ella su participación en esta competencia y sus tiempos logrados podrían quedar eliminados.

Mediante la apelación Vanessa Mae pretende la anulación de la prohibición así como de la decisión de anular los resultados de las carreras de Eslovenia.

Probablemente quien menos esperaba la apelación por parte de la violinista es el presidente de la FIS, Gian-Franco Kasper, quien tras anunciar el fallo en noviembre pasado opinó que le parecía poco probable que la violinista apelara “porque no haría mucha diferencia para ella”, ya que probablemente estaba participando en las olimpiadas por una única vez.

La violinista Vanessa Mae, de 36 años, es británica por nacimiento, hija de padre tailandés y madre china. Por el origen de su padre, y usando su apellido, Vanakorn, Vanessa se preparó solo durante seis meses para participar por Tailandia en las pistas de esquí de Sochi, Rusia, a principios de este año, habiendo llegado en último lugar.