Sí todavía no tienen el regalo para este 24 o simplemente gozan de la lectura como yo, les dejo esta excelente opción.

Para iniciar el año sería bastante deseable que las personas se tomarán el tiempo de leer la nueva obra del profesor Macario Shettino, en el cual nos habla de  doscientos errores interesados que han impedido el desarrollo en nuestro país.

Este libro hace referencia a la validez o aprobación que la sociedad otorga a la acumulación de riqueza personal con base en méritos como el trabajo y la innovación, y el rechazo a aquella obtenida por privilegios como el nepotismo y el compadrazgo.

Como el autor expresa, se trata de “la aceptación de cualquier persona sin importar su origen, puede legítimamente acumular riquezas. O más claramente: que todas las personas son iguales en este aspecto.” Para no divagar, una sociedad que legitima la riqueza, premia los méritos y desprecia los privilegios.

Esta formula relativamente nueva en la historia de la humanidad, inició con el desgaste paulatino de las monarquías europeas entre los siglos 15, 18 cuya legitimidad era divina, posteriormente se fortaleció con el surgimiento de los valores burgueses y, finalmente se consolidó por la Revolución Industrial.

A partir de que los monarcas no pudieron seguir evitando que la gente acumulara riqueza por sus propios medios, la riqueza independientemente adquirió dignidad. También tuvieron que ver movimientos como la ilustración, el liberalismo clásico, migración hacia ciudades etc.. pero el punto clave fue la decadencia de una autoridad moral autoproclamada que no pudo limitar la búsqueda de libertad de algunos individuos.

Es un hecho que en México esto no ha sucedido, pues es evidente que cada vez más crece el desprecio por la riqueza inmerecida que son en su mayoría los conflictos que enfrenta el bien conocido gabinete presidencial, este rechazo es más oportunista que estructural y no se sigue por su contrario la riqueza meritoria.

La falta de legitimidad en la riqueza se ha mostrado en múltiples formas durante nuestra historia. En el periodo colonial ya que fue una época en donde la riqueza dependía del binomio Iglesia-monarquía. Durante la época independiente el asunto no cambió, ya que al llegar los dos grandes dictadores del siglo 19 Benito Juárez y Porfirio Díaz refrendaron las estructuras coloniales y fue así como Juárez quìtó del poder a la Iglesia, pero no para beneficio de la sociedad sino para el propio. Díaz por otro lado hizo el modernizador esfuerzo de la economía sin dejar a un lado el poder político. Fue de este modo que la riqueza bajo ambos mandos floreció de nuevo, para selectos allegados en el mundo de la política.

Y fue así como llegamos al afamado PRI quien se dio durante el régimen postrevolucionario del siglo 20 y en donde se introdujeron sueños de justicia social de corte marxista y en armonía con es status quo las grandes fortunas se consolidaron al amparo del Estado. Todos aquellos grandes del mundo empresarial se hicieron gracias a la asociación con políticos. Es por ello que nunca hemos visto un Steve Jobs, George Mitchells mexicanos, sino puro concesionario, líder sindical, compradores de monopolios, herederos, expresidentes etc…

Lo que este libro nos muestra,  es la falta de aceptación por la riqueza independiente. Tenemos un país con escasa movilidad social, compadrazgo, racismo, clasisismo, religiosidad anticientifica y adversión en general contra la figura del empresario/ emprededor. Y es de este modo como resutla normal que se vea con antipatía a los ricos bien hechos y se celebre a los Robin Hoods de nuestro país (Narcotráfico). A los “líderes sociales” (que de líderes no tienen nada a mi parecer), a delincuentes, asesinos, agiotistas etc..

El mensaje claro que el profesor nos deja es el de promover aquellos instrumentos legales, culturales, educativos, políticos, sociales, tecnológicos que conviertan a la búsqueda de la merecida riqueza en un ideal y mucho más allá de ello que en México, cualquiera que desee pueda hacerse rico mediante el trabajo arduo con innovación sin importar apellido, etnia, condición social o sea sin importar los tradicionales y aún vigentes privilegios.

Un libro bastante recomendable que a falta de poder reseñarlo completamente por espacio, solo mencionamos un aspecto fundamental en la realidad de los mexicanos. Platiquenos si lo quieren leer o si de plano no les interesa, ¡queremos saber sus opiniones!