El fiscal argumenta que los zaragocistas dieron 965 mil euros a los futbolistas del Levante para que se dejaran ganar.

Hace poco les comentábamos con respecto a la querella que presentó la Fiscalía Anticorrupción de España ante el juzgado decano de Valencia contra 42 implicados en el presunto amaño del partido Levante-Zaragoza, jugado el 21 de mayo del 2011.

Entre los imputados están el club Real Zaragoza, su expresidente Agapito Iglesias, el mexicano Javier Aguirre, extécnico del equipo en aquel partido, y 18 jugadores, entre ellos el defensa paraguayo Paulo da Silva, mientras que por parte del Levante los querellados son dieciocho jugadores.

“El Real Zaragoza”, señala el texto de la querella, “se encontraba clasificado en el puesto 18 con 42 puntos por lo que debía ganar su último partido para obtener los tres puntos necesarios y evitar así el descenso de categoría y el consiguiente perjuicio deportivo y económico”.

“Para ello”, añade, “el Presidente del Consejo de Administración del Real Zaragoza, Agapito Carmelo Iglesias y los consejeros Francisco Javier Porquera y Francisco José Checa acordaron con el director deportivo del club, Antonio Prieto, el entrenador Javier Aguirre y los capitanes del equipo Gabriel Fernández, Leonardo Ponzio y Jorge López, en representación y con la anuencia del resto de los jugadores, amañar este último partido, que debía disputarse el día 21 de mayo de 2011 en Valencia contra el Levante, equipo que tras la disputa de la jornada 37, con 45 puntos y situado en el puesto 12º de la clasificación, había salvado ya matemáticamente la categoría y eludido el descenso”.

El fiscal asegura que “a tal fin se estableció que se entregarían 965 mil euros a los jugadores del Levante a cambio de que estos permitieran al conjunto zaragocista ganar el partido”.