El Tribunal Supremo en España dio el triunfo definitivo al único hijo del escritor, Camilo José Cela Conde, al reconocer su derecho a la sucesión “legítima” sobre los bienes que dejó el Nobel.

Camilo José Cela Conde ha prevalecido en todas las instancias sobre la segunda esposa del escritor, Marina Castaño y la Fundación Camilo José Cela de Galicia, y la sala Civil del Supremo confirma el derecho de Camilo José Cela Conde a percibir dos terceras partes de la herencia de su padre y que representa 5,2 millones de euros.

La sentencia declara nulos los contratos de cesión de derechos de autor con dos Sociedades vinculadas a Marina Castaño, “Palabras y Papeles S.L.” y a “Letra y Tinta, S.L.”, ordenando el reintegro de tales derechos de explotación por valor de 3,9 millones de euros al caudal de la herencia de Cela.

El Supremo confirma que la donación del escritor a la fundación Camilo José Cela fue excesiva y no respetó la legítima, por lo que ahora debe reintegrarse a la herencia 1,1 millones de euros.

Para cubrir los derechos hereditarios de Cela Conde, su padre le entregó un lienzo de Joan Miró al óleo sin título pero conocido como El cuadro rasgado. El valor de esta obra se fijó en 100,970 euros muy por debajo a las dos terceras partes que le correspondían en la herencia de su padre.

Marina Castaño no pudo probar que la obra de Miró tiene un valor superior en la actualidad, por lo que la autoridad judicial le concedió la razón a Cela Conde.

El Supremo tomó en cuenta que las operaciones de transmisión de derechos de autor a las empresas y la donación a la Fundación se realizaron después de los problemas que tuvieron el escritor fallecido y su hijo, heredero forzoso conforme a la legislación civil española.

La sentencia destaca que la ley permite el complemento de legítima en casos como este, en que el testador no ha respetado los derechos de los legitimarios y por ello ” carece de sentido invocar el respeto de la voluntad del causante cuando la misma no ha sido respetuosa con la ley aplicable”.

La figura de la sucesión “legítima” prevista en España, tiene su fundamento en los artículos 806 y 807 del Código Civil Español, que la definen como “la porción de bienes de que el testador no puede disponer por haberla reservado la ley a determinados herederos, llamados por esto herederos forzosos”. Entre estos herederos forzosos se encuentran los hijos y descendientes respecto de sus padres y ascendientes. En este caso corresponden “las dos terceras partes del haber hereditario del padre y de la madre”.