Hatsune Miku es la “cantante” japonesa más exitosa globalmente aunque solo sea un holograma. ¿A quién le pertenecen sus derechos de autor?

Miku ocupa el top ten del ranking oriental, tiene más de 2.3 millones de seguidores en Facebook, ha generado millones de dólares en ingresos y con estas cartas credenciales está ingresando al mercado estadounidense… Y solamente es una caricatura en holograma.

Miku es la imagen del tercer vocaloid desarrollado y distribuido por Crypton Future Media, Inc., que fue creada en 2007. Un vocaloid es un programa de sintetizador con voz artificial que permite a los usuarios crear canciones escribiendo la letra y la melodía, mientras  ésta se reproduce a través de una voz acompañada de la melodía.

Como ya señalamos Hatsune Miku básicamente es la imagen de un sintetizador de voz, por lo que los productores de las canciones son los miles de usuarios de este programa, que en el primer año de su lanzamiento logró vender 60,000, y además sube los videos a redes sociales como la japonesa Nico-Nico-Douga o YouTube.

Al igual que en otros países, en Japón, la legislación establece que la música y la letra de las canciones pertenece al creador de la misma. En  la mayoría de los casos son los usuarios del programa vocaloid, sin embargo el nombre y la imagen de Hatsune Miku pertenecen a Crypton.

La licencia de derechos de autor con que se vende el programa establece que los usuarios pueden utilizar el mismo para crear obras con fines comerciales o no comerciales, mientras las letras que se reproducen por la voz del software no sean ofensivas para el público.

Pero además, en el caso de que se pretenda dar un uso comercial a la obra, se prohíbe el uso de la imagen de la artista virtual sin la autorización expresa de Crypton.

Esto ha permitido que Miku sea tal vez la cantante con más canciones grabadas, ya que se calcula que existen al menos 110,000 canciones interpretadas por este personaje.

Pero el fenómeno de la cantante virtual ha sido tan impactante, que ha saltado de las computadoras e Internet al mundo real, convertida en un holograma 3D.

Ha protagonizado una ópera futurista en el Teatro Châtelet de París, llamada “The End”, y compuesta por el músico japonés Keiichiro Shibuya; también se ha presentado en conciertos habiendo sido los más recientes en Los Ángeles y Nueva York, y ha sido invitada a programas de televisión como el show de David Letterman.

Pero la empresa sabe que el éxito de Miku se debe a sus millones de fans y la pasión que genera su personaje, por lo que ha creado el sitio Piapro,  donde sus fans pueden expresarse libremente, bajo una licencia Creative Commons Reconocimiento -No Comercial (CC BY NC) a través de la cual Crypton permite copiar, remezclar, transformar, crear y redistribuir la imagen de Hatsune Miku en cualquier medio o formato, siempre y cuando no existan fines comerciales.

El personaje es todo el éxito que un cantante real desea tener y la empresa está feliz porque Hatsune Miku nunca envejecerá, nunca se cansará, podrá dar conciertos en distintos lugares a la vez, y si la gente se aburre de ella, siempre podrán crear otro personaje.