Tránsito masivo previo al partido, miles de asistentes  atorados en los trenes de New Jersey y luego de terminado el juego, más tránsito que acabó horas después, esta es la cara de la logística del Super Bowl XLVIII.

ESPN reportó que casi 28 mil aficionados regresaron en tren, un número que no es gran cosa, el problema, que todos se trasladaron al mismo tiempo.

Sucede que la mitad de los usuarios estimados para arribar en tren, fue desestimado por el Comité Anfitrión de New York/New Jersey, así que por obvias razones, las 28 mil almas abarrotaron el tren y superaron su capacidad, tanto, que hasta fijaron un récord de tránsito en la línea por un día.

El comisionado de la NFL, Roger Goodell, en conferencia de prensa, sostuvo, “Hay un par de cosas que revisaremos y obviamente trataremos de mejorar”.

En la conferencia de prensa, el vicepresidente ejecutivo de la NFL, Eric Grubman, atendió preguntas específicas.

“Cuando algo se realiza por primera vez, realmente no sabes lo que va suceder”, afirmó.

Grubman ofreció comentarios similares tras el apagón de New Orleans y de la construcción que derivó en falta de sillas para Dallas.

“Para las personas que tuvieron contratiempos y retrasos, no hay dudas que es muy frustrante”, dijo Grubman. “Probablemente se generó ansiedad porque los sueños de la gente son llegar al Super Bowl, cuándo quieren llegar a él y cómo quieren llegar a él.”

“Pero si analizan el panorama general de la presentación en NY/NJ, pienso que es una sola parte de un panorama enorme que fue estupendo”.

Una semana atrás, el comité anfitrión fue cuestionado sobre la conexión de Secaucus. En su momento, gracias a los partidos de temporada regular, antes y después de ellos, sufrieron saturación. También salieron a relucir los autobuses de dos pisos que se trajeron para proveer la capacidad extra, pero la explicación de la NFL, es que ellos creyeron que los autobuses tendrían mayor afluencia, cosa que no sucedió.

La liga destinó 11 mil pases de estacionamiento para automóviles y vio 12 mil aficionados arribar vía camionetas de Fan Express, las cuales son muy comunes en este tipo de eventos. Con 1,100 permisos de autobuses vendidos, Grubman compartió que los números sumaban 80 mil aficionados para el domingo.

“Cuando hago las cuentas, con el número de permisos y pases que fueron vendidos a vehículos que pudieron acomodar a varias personas, los números son duros, 1,100 autobuses, esos autobuses son de diferente tamaño,  si representan entre 40 y 50 personas y están ocupados al máximo, hagan las cuentas”, describió Grubman. “Así que eran 50 mil o más esperados en autobús”.

Aunado al caos vial, se reportaron desmayos en Secaucus.

Las cosas sucedieron de la siguiente forma. Muchos de los usuarios, no contaban con boleto en mano para el tren, recordemos que los Estadounidenses son muy previsores, pero no contaron tal vez con la gente visitante de lugares lejanos, contratiempos de horarios en traslados para esos visitantes y más. Desgraciadamente no hubo manera de llegar en taxi, esto porque no se permitieron, así que ningún aficionado, podía arribar a pie al estadio y por supuesto el tren fue la única opción, claro el regreso a casa fue de la misma forma.

Al concluir el partido el vocero de NJT, William Smith, afirmó que autobuses extra fueron enviados de Secaucus al MetLife Stadium, los cuales después trasladaron aficionados a la estación de Port Authority en Manhattan. 100 de esos autobuses tendrían base en Secaucus para cuando estos se necesitaran, sostuvo Grubman, y estos fueron muy funcionales en el regreso.

Grubman reportó que el último tren salió de la estación MetLife a las 12:45 ET (11:45 MX).

Hubo un ligero retraso claro, pero en el acalorado y atestado pasillo de Secaucus, hubieron algunos desmayos, recordemos que ellos acudían al MetLife, con pronósticos de un clima con intenso frío, cosa que les hizo vestirse de acuerdo a la ocasión y el sitio, así que asistieron repletos de ropa térmica para guardar el calor costara lo que costara.

Grubman dijo que sucedió esto ya que el arribo de número de personas para abordar el primer tren, fue mayor al esperado y por esto la situación se salió de control.

“No hubo servicio antes de ese primer tren y la gente salió de la Penn Station mucho antes de lo necesario”, consideró Grubman. “Así que se formó una espera que llenó el lobby de Secaucus. Así lo entiendo. Luego, cuando la gente que estaba en los trenes de Penn Station y otros sitios de New Jersey arribó a Secaucus, anticipando que llegarían a ese primer tren al MetLife y entonces se encontraron con una pared de gente, lo que generó la espera incómoda y llena de ansiedad”.

Grubman dijo que la liga está dispuesta a hacer revisión de todo este problema con la mira en prevenir incidentes similares en futuros Super Bowls y Goodell, ha declarado, “obviamente nuestro trabajo continúa hoy al tiempo que laboramos para llevar a nuestros fans de regreso a casa”.

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Fuente, ESPN Deportes.