Zoom Video Communications acordó pagar $85 millones de dólares y fortalecer sus medidas de seguridad para resolver una demanda que lo acusaba de compartir datos personales con Facebook, Google y LinkedIn y permitir a los piratas informáticos interferir en las reuniones, violando los derechos de privacidad de los usuarios. Esta práctica llamada “zoombombing”, presente en los primeros meses de la pandemia a causa del COVID-19. 

Según un documento presentado este sábado a la jueza Lucy Koh de San José (California, EE. UU.), EFE, la agencia de noticias Internacionales de España tiene acceso al documento donde ambas partes han aceptado un acuerdo en virtud del cual a cada cliente afectado por la presunta violación de sus derechos recibirá $15 y $25 dólares sin necesidad de ser uno de los demandantes originales, con el fin de cubrir los daños causados a los usuarios. 

Con la llegada del coronavirus y la posterior transición al trabajo y la educación remotos, las plataformas de videoconferencia han experimentado un crecimiento sin precedentes, desde herramientas utilizadas principalmente por estudiantes universitarios hasta ser usados en casi todos las profesiones.