La propiedad intelectual tiene la tarea y responsabilidad de proteger todas aquellas creaciones originales como obras literarias, artísticas, musicales, etc. también invenciones y denominaciones utilizadas en el comercio; en concreto velan por los derechos de autor y los de propiedad industrial.

En ambos la protección está dirigida al creador o al autor de ellas, cualquiera que sea el caso. Así como de los derechos de artistas intérpretes o ejecutantes, editoriales, empresas productoras de fonogramas o grabaciones audiovisuales, entidades de radiodifusión, personas que realizan traducciones y adaptaciones, resúmenes, arreglos musicales, o cualquier transformación de una obra literaria, artística o científica.

Quien ostenta la autoría de una obra o de una creación, es titular tanto de los derechos morales como de los derechos patrimoniales; sin embargo éstos últimos, los patrimoniales o o de explotación pueden ser explotados por una tercera persona con su autorización. Mientras que los morales son los llamados de paternidad, los cuales protegen a la obra en sí misma.

BODA

Cuando un autor contrae matrimonio, es muy importante saber que, si una obra fue creada antes de haberlo contraído las regalías en caso de divorcio, pertenecerán al autor, a menos que el régimen conyugal determine lo contrario. Sin embargo, si el término del matrimonio se da por muerte del autor las cosas se modifican y la cónyuge los poseerá.

De acuerdo a las líneas de parentesco, si el caso anterior llegase a ocurrir, corresponde en primer término a la viuda del autor, siguiéndole sus hijos. Siempre que tenga herederos, el Estado los ejercerá conforme al artículo 21 de la Ley Federal del Derecho de Autor (México), siempre y cuando se trate de obras de interés para el patrimonio cultural nacional:

Los titulares de los derechos morales podrán en todo tiempo:

I.        Determinar si su obra ha de ser divulgada y en qué forma, o la de mantenerla inédita;

II.       Exigir el reconocimiento de su calidad de autor respecto de la obra por él creada y la de disponer que su divulgación se efectúe como obra anónima o seudónima;

III.      Exigir respeto a la obra, oponiéndose a cualquier deformación, mutilación u otra modificación de ella, así como a toda acción o atentado a la misma que cause demérito de ella o perjuicio a la reputación de su autor;

IV.     Modificar su obra;

V.      Retirar su obra del comercio, y

VI.     Oponerse a que se le atribuya al autor una obra que no es de su creación. Cualquier persona a quien se pretenda atribuir una obra que no sea de su creación podrá ejercer la facultad a que se refiere esta fracción.

Es muy importante determinar el régimen económico que se adoptará en caso de celebrar un matrimonio, pues tal como otros bienes, pueden ser traslativos de dominio, al menos los derechos de explotación