A lo largo de la historia, personajes relevantes en la historia de la humanidad han sido retratados en el momento preciso, justo cuando hay más expresión en sus rostros, lo que funciona como una máquina de mercadotecnia poderosa.

Todos conocemos imágenes con estas características, pues pasan a al historia por muchas razones. Lo preocupante es que, al igual que todos estos personajes a pesar de estar envueltos en actividades públicas, poseen derechos de imagen. Lo que significaría una gran violación a estos derechos en determinadas circunstancias.

Un ejemplo muy claro es la mítica fotografía de Ernesto “che” Guevara, un general militar o guerrillero que participó activamente en levantamientos armados de algunos países de América Latina. Su imagen, como símbolo de relevancia mundial, despierta grandes pasiones en la opinión pública tanto a favor como en contra. Para muchos de sus partidarios representa la lucha contra las injusticias sociales, mientras que sus detractores afirman que el Che fue responsable de varios asesinatos y un mal ministro de Industria.

Pero además de esto, fue una imagen que sin duda ha generado millones de ganancias por la explotación que con ella se ha realizado. Pues se plasma en banderas, tazas de café, playeras y en muchos otros objetos de uso común.

frida

La imagen fue captada por Alberto Díaz “Korda”, fotógrafo que cubría un acto solemne donde Fidel Castro y el Che Guevara participaron, y ha contado que le tomó un minuto y medio hacerse de esta imagen, pues se encontraba detrás de algunas personas.

Si bien, Korda es autor de la fotografía y titular de sus derechos de explotación, hay que mencionar que, para la comercialización y explotación que por todo el mundo se ha realizado de la imagen, debió consentir esta posibilidad el guerrillero o sus familiares. Aunque nadie hubiera querido salir a gritar que lo eran.

Y así como estos casos conocemos muchísimo, en México la imagen de la pintora y esposa del muralista Diego Rivera, Frida Kahlo, ha sufrido un caso similar, mismo que aun arrastran sus familiares.

Otra cuestión son, también las alteraciones que ha venido sufriendo la imagen tomada, pues ya no se trata de la imagen como tal en algunos casos, sino que a veces la podemos encontrar difuminada o con diferentes técnicas de sombreado, que sin duda son una alteración de la obra o fotografía original.

Para poder realizar estos cambio, debió contarse con la autorización de Korda, independientemente si contaba o no con el consentimiento de Ernesto Che Guevara.