El vínculo que guardan un programa de televisión y una marca registrada es muy pequeño, y si estas involucrado en temas de entretenimiento, es importante que conozcas esta información.

El Instituto Mexicano de la Propiedad industrial y su ley reglamentaria contiene diversas supuestos que prohiben el registro de una marca, es decir, cuando una persona solicita el registro de una determinada denominación, dicho Instituto analiza su viabilidad. Y en caso de recaer en las mencionadas prohibiciones, se comunica al solicitante.

Entre estas prohibiciones se encuentra una muy especial, que se refiere específicamente a la reproducción de título de obras artísticas, dentro de las cuales se encuentra producciones audiovisuales.

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Artículo 90.- No serán registrables como marca:

XIII.- Los títulos de obras intelectuales o artísticas, así como los títulos de publicaciones y difusiones periódicas, los personajes ficticios o simbólicos, los personajes humanos de caracterización, los nombres artísticos y las denominaciones de grupos artísticos; a menos que el titular del derecho correspondiente lo autorice expresamente;

En resumen, cuando existe un programa de televisión o una publicación o difusión periódica, el título de éstos no podrá registrarse como marca por un tercero ajeno; sabemos que muchos de los programas o publicaciones no alcanzan fama y no son conocidos por todas la personas, por ello es importante obtener una Reserva de derechos al uso exclusivo, con el fin de que solamente quien solicita su registro, pueda utilizarlo.

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No hay que mal-interpretar el concepto de “uso exclusivo”, pues dicho Certificado de reserva, no ampara otro tipo de uso exclusivo, sino solamente para los fines con que se soliciten. Es decir que este uso exclusivo no contempla la explotación de la denominación o título del programa, para ofertar producto y/o servicios, ya que el uso exclusivo que se obtiene con el registro de marca se refiere a otros ámbitos.

Al final, la reserva de derechos al uso exclusivo lo que provoca es que el título de la producción no funja como marca a título de nadie más, ni como título de otro programa de televisión.

Sin embargo, el certificado de reserva de uso exclusivo tiene una vigencia, y cuando ésta expire la posibilidad de que el tercero registre el título o denominación como marca, para ofertar productos y servicios incrementará y claramente tendrá una ventaja en el mercado.

Por ello lo más recomendable es que, además de obtener la Reserva de uso exclusivo sobre programas de televisión, se obtenga un registro marcario dentro de los servicios y productos relacionados al entretenimiento.