Aunque el formato de programas de televisión que presentan artistas interpretando canciones en vivo ha disminuido, no ha desparecido del todo. Y ante las nuevas formas de transmitir y retransmitir un programa se vuelve necesario proteger algunos derechos de autor.

Cuando un artista pisa el set de grabación de un programa para cantar sus temas en vivo, se firman contratos con diversas cláusulas, entre ellas algunas que son indispensables para que el proyecto se realice, y otras que serán determinadas de acuerdo a los intereses de cada parte.

Entre los más importantes están la autorización por uso de imagen, que el artista debe otorgar a la producción, ya que al ser capturada en la grabación es necesario que el artista la apruebe por escrito, más allá de si la participación lleva implícita dicha autorización.

El productor deberá obtener una licencia de uso por derechos de autor, respecto a los temas que se cantarán. Ésta se obtiene a través de la editora del artista, quienes administran sus derechos autorales.

tele

En ellos debe quedar claro el tiempo de autorización, que por tratarse de un programa de televisión la mayoría de las veces se usa la leyenda a perpetuidad, o bien lo que la ley federal del derecho de autor permite.

También se inscribe la contraprestación; así como la manera en que se usarán estos derechos, que en este caso son a través de la interpretación del propio artista. Los medios de comunicación por los cuales se transmitirá el programa. El territorio donde podrá ser divulgado, etc.

canta

El productor es quien será reconocido como autor del programa, ya que es la persona física o moral que tiene la iniciativa, la coordinación y la responsabilidad en la realización de una obra, o que la patrocina.

Es indispensable contar con estas autorizaciones si se pretende comercializar la grabación, pues estos temas deben resolverse en los momentos más oportunos para evitar otras instancias.