En la Ciudad de México nos es ya muy familiar el grito de recolección de material metálico y aparatos usados, con que distintas camionetas anuncian su arribo: “¡Se compran colchones, tambores, refrigeradores, estufas, lavadores, microondas o algo de fierro viejo que vendaan!”.

El señor Marco Antonio Terrón Aguilar tiene más de 12 años dedicándose a la compra-venta de fierro viejo, en sus inicios utilizaba solo el poder de su garganta para gritar y hacer que sus clientes se acercaran a él.

Ante el cansancio  y la fatiga de gritar cada vez, decidió hacer una grabación con la voz de su hija, quien con tan solo 10 años en ese entonces no dudó en participar. Hoy en día tiene 23 años de edad.

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“Se hizo para que se nos facilitara más, porque andar gritando en la calle es algo molesto”

Ahora la gran mayoría de las camionetas que circulan con ese propósito utilizan este grito de batalla para poder comprar enceres domésticos en desuso.

Por ello, el hoy autor de la grabación es el señor Marco Antonio, pues ya la ha registrado como una Obra, que sabemos tituló: Fierro Viejo. Según el certificado se trata de una obra literaria más que de una obra de sonido.

Gracias al certificado que el señor obtuvo del Instituto Nacional del Derecho de Autor, ya ha podido celebrar contratos de uso o licencias, donde permitió, por ejemplo, el uso de la letra para que la banda Los Troopers (“Amor ciudad de México” ) realizaran una grabación musical. Y existe el registro de un contrato más, donde se autoriza el uso para la película de los famosos “HuevoCartoons”.

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Será muy complicado realizar un cobro por los usos que hacen de esta obra, puesto que se trata de usos callejeros y minúsculos.

El abogado Rafael Beltrán Rivera, representante del señor Marco Antonio “Nosotros hemos intervenido en esas negociaciones para que en el contrato respectivo se consigne la obligación de quien recibe la obra para sumarla a otra, que reconozca la autoría del señor Terrón, que le haga el pago respectivo y fijar las demás condiciones de cómo se va a utilizar la obra”

Pero hace algunas semanas, el Gobierno de la Ciudad de México anunció que la recolección de este material se realizará por las camionetas que ellos mismos han autorizado. Lo que evidenciaría un poco mejor los usos indebidos; pero tampoco parece importarle, pues dice que de alguna manera ha colaborado para que familias puedan trabajar.

Como podemos entender, el registro de una obra cual sea que esta sea es sumamente importante, porque desconocemos los alcances que pueda llegar a tener.