Cuando se pretende utilizar una canción para armonizar alguna escena dentro cualquier cinta, debe considerarse cuestiones que van más allá de gustos musicales.

La sincronización es un método utilizado para que una canción suene de fondo en un largometraje, estos son llamados “soundtrack” y se familiarizan tanto con una cinta que muchas veces la búsqueda para saber el título de la canción inicia con la búsqueda de la película que la contiene.

En la actualidad muchas canciones cuentan con diversas versiones, ya sea en ritmos o interpretadas por artistas distintos. Sin importar qué versión sea, deben cumplirse las obligaciones que las leyes del derecho de autor establecen; pero qué es mejor, utilizar una canción original o un cover?

Sin duda lo original es mejor, pues de algún modo ya está en la conciencia de quienes ven la cinta, a menos que la nueva versión sea realmente buena o vaya más con la escena de la cinta; sin embargo los costos por hacer uso de ella pueden ser más elevados, o pueden se autorizados con muchos lineamientos que limitan su inserción en la obra audiovisual. Habrá que considerar también la aceptación que la versión original tenga.

En cambio, si se utiliza un cover, existe la posibilidad de que el costo por hacer uso de esa grabación sea un tanto más bajo, pues se sabe que el prestigio no es el mismo que el original; hay que tomar en cuenta que existe siempre el riesgo de que al auditorio no le guste puesto que la versión es nueva, poco conocida, o mala.

Esto es en cuanto al uso de la grabación, es importante hacer la distinción de que, sin importar qué interpretación y grabación sea la utilizada, el pago por derechos de autor será el mismo en ambos casos (cover u original).

Ya que el pago por derechos de autor no incluye ni autoriza el de la grabación. En conclusión, si el uso que se pretende es el relatado, se deberán conseguir dos autorizaciones por lo que deberán ser dos pagos; uno por derechos de autor y otro por uso de grabación.