Los derechos de autor pueden ser transmitidos a través de un contrato, mediante el cual solamente algunos derechos se otorgan en favor de un tercero para que éste pueda usar y explotar la obra objeto de la licencia.

Las obras artísticas, una vez que son registradas ante el Instituto Nacional del Derechos de Autor (México) y se le otorga al autor el certificado que lo declara como creador, éste puede comenzar a comercializar y negociar sobre esta obra, que se le reconoce.

Pero así como las obras deben constar con el documento que declara titularidad o autoría, cuestión que se logra con el registro, es necesario entender que cualquier contrato que se relacione con obras artísticas debe también ser registrado ante dicho Instituto.

obra

El propósito es que surta todos sus efectos en contra de terceros, sin importar qué modalidad la integre, ya sea que confiera, transmita, modifique graven o extingan derechos patrimoniales.

No hay que olvidarnos de los derechos conexos, ya que los contratos que se relaciones con intérpretes o ejecutantes correrán la misma suerte.