Los personajes, en su mayoría salidos del auge que tuvieran los videoblogs hace aproximadamente 10 años, subidos a internet, son buscados por diversas empresas o marcas para promocionar sus productos; pero, ¿sabías que las obligaciones pueden variar de acuerdo al país donde se encuentren?

Esto se debe a la legislación que esté en vigencia en el país de residencia tanto del contratante y del contratado, o más específicamente el lugar geográfico donde se vayan a prestar los servicios del “influencer” previamente contratados por la marca o empresa.

Un influencer funcionará como enlace directo a determinado público consumidor, quienes captarán la promoción del producto o servicio a cargo de éste. Está por demás decir que poseen gran aceptación dentro de ciertos círculos y es un gran atractivo para incrementar ventas o consumo hasta en un 50%.

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Teniendo este preámbulo, demos inicio a una pequeña comparación en cuanto a obligaciones contractuales se refiere. Limitándonos a conocer los términos que pueden establecerse en un contrato dependiendo si es contratado en México o en España.

I.- Sabemos de buena fuente, que en el país Vasco no se exige como tal un modelo de contrato, como tampoco es exigible en Mexico. Sin embargo, en México se puede equiparar el tipo de contratación con la de prestación de servicios, y así es como aconsejamos que se realice.

Los españoles prefieren realizar acuerdos independientes y sin un modelo de contrato determinado. Esto podría dejar entre ver muchos vicios en cuanto a las obligaciones y responsabilidades de cada una de las partes. Pues al no ser una contratación de servicio, dará pauta al influencer de actuar y adicionar el contenido y el mensaje que prefiera, siempre y cuando cumpla con la función de promoción. Lo que podría resultar perjudicial para la marca.

II.- Otro punto importante es establecer el tipo de participación en el proyecto de promoción. Donde el modelo de contrato marcará la directriz del trabajo y la colaboración. Es decir, si el contrato se deja abierto, el influencer podrá colaborar con la redacción de sus propias líneas, o con el tipo de contenido que creará en favor de su contratante.

Mientras que, en el contrato se prestación de servicios, bien puede quedar establecido que deberá atender a las indicaciones, redacción y edición de lo que la marca o empresa le pida y que transcribirá al documento. Evitando así que su participación no sea la esperada. O mejor dicho, dando la opción de que, si no se acatan las cláusulas, se puede hacer una reclamación judicial.

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En esta parte también debe declararse si usará ropa de esta marca, si mostrará su calzado, el tipo de menciones, la duración de estas, la realización de videos, fotografías u otro tipo de contenido.

III.- El incumplimiento es algo que ninguno quiere, busca ni pretende, por ello en esta parte de la contratación la variación entre país y país es mínima. Evidentemente todo dependerá, naturalmente del tipo de contrato al que prefieran adecuar la relación.

IV.- Otra cuestión es que el libre documento que se recomienda en España, tiene que plasmarse el tipo de responsabilidad que tiene el influencer respecto al proyecto, todo tal cual deberá quedar señalado. En México y atendiendo a la recomendación, el contrato de prestación de servicios incluirá la descripción del tipo de trabajo que desarrollará el contratando. Es decir que es más sencillo localizar un incumplimiento al contrato.

V.- Hemos llegado a un punto clave, la remuneración. En México no existe otro tipo de remuneración que no sea la monetaria; sin embargo en el país español, es aceptable que un contratado reciba pago por especie, es decir con cosas o productos para el propio consumo. Cuestión que es complicada que suceda en el país americano.

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Lo más importante en este tipo de relación es que no debes pasar por alto, sea cual sea el contrato que desees firmar, la participación específica del influencer; pues de existir cualquier tipo de incumplimiento, o violación la relación existe formalmente en un documento por escrito.

Como puedes ver, las diferencias emanan del tipo de contrato que vayas a firmar. Mientras en España no utilizan un tipo de contrato específico, deja muchos vacíos en la relación. Lo mejor sin duda es no dejar escape para ninguna de las partes. Sólo así la relación logrará tener los frutos que se buscan.