El médico forense, Alejandro Hernández Cárdenas nacido en Cd. Juárez, desarrolló una fórmula que rehidrata los cuerpos fallecidos, logrando que sean más identificables.

Después de 13 años de haber utilizado por primera vez esta fórmula para “rehidratar cuerpos”, el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial, otorgó el certificado de patente con el título “Rehidratación de tejidos blandos y cadáveres momificados y revisión del proceso de putrefacción, con fines forenses de identificación y determinación de causa de muerte”. Procedimiento que le llevó 7 años.

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Lo que se sabe del funcionamiento de esta fórmula es que el cuerpo se sumerge en una bañera en la que se depositan distintos químicos, mimos que ayudan a la recuperación del cuerpo fallecido. Debido al ablandamiento de la piel se pueden detectar características originales o adquiridas como las huellas dactilares, cicatrices, lunares, tatuajes y otros factores que permiten la identificación de la persona.

El procedimiento del también profesor de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez (UACJ) es único en el mundo y reconocido por organismos científicos a nivel internacional.

Es por ello que, según distintos noticieros de aquella región, agencias especializadas de EE.UU. como el FBI, la DEA y el ejercito estadounidense, se han puesto con contacto con el odontólogo forense para recibir capacitación y autorización para utilizar la fórmula.

Al contar con el título de Patente que reconoce su creación, puede libremente aprobar y autorizar a otras personas para que puedan utilizar la fórmula sin violar derechos de propiedad intelectual. Siempre y cuando conste por escrito y el mexicano reciba una remuneración, ya que de este modo está plasmado en la ley.