Hasta hace unos años, las cajetillas de cigarros mostraban en su exterior, únicamente los diseños de la marca a la que pertenecían; sin embargo al implementar medidas para prevenir riesgos sanitarios, el exterior se modificó.

Así es como ahora apreciamos imágenes que van desde órganos deteriorados con cáncer, hasta recién nacidos con problemas para sobrevivir, que instruyen a creer que es por consumo de tabaco durante el embarazo, estas imágenes pretenden advertir a los consumidores de los riesgos por fumar tabaco.

Nosotros desconocemos de dónde tomas las imágenes, si realmente existe un vínculo entre la empresa y la persona que aparece en la cajetilla sufriendo por su padecimiento cancerígeno. Pues sabemos que el uso de la imagen de una persona debe ser bajo su autorización, haciéndole saber el uso real que ésta tendrá.

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Pero tal parece que no fue el caso de un ciudadano español, quien al ser intervenido en una cirugía por problemas en su espalda en Santiago de Compostela en 2013, fue captado en fotografía, misma que aparece en las cajetillas de cigarrillos que él mismo consume. Dejando en evidencia que su intervención no tuvo nada que ver con el consumo de tabaco.

“Yo estoy en esa foto no por las consecuencias de fumar, sino por problemas de espalda”

Dado que argumento que no existe autorización, demandó ante la Guardia Civil asegurando que la persona que sale en la foto es él y que aparece, sin su permiso, en los paquetes de diferentes marcas de cigarrillos.

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El sistema de salud de Galicia, dijo que desconocía el asunto y que investigarán el caso:

“debe demostrarse que la imagen que está reproducida en las cajetillas de tabaco pertenece al paciente que se operó en aquel momento en el Hospital Clínico de Santiago”

Hace unos meses, una mujer aseguraba que la imagen de su padre fallecido en una morgue, apareció en una de las tantas cajetillas, por lo que la esposa del fallecido exigió se le reparara el daño con un pago de 20 millones de euros.

Una autorización de uso de imagen debe siempre constar por escrito, debe contener el uso que se le dará, los medios de difusión, el tiempo en que se permite el uso, y desde luego una remuneración cierta y determinada.