Todo lo nuevo debe enfrentare a la adaptación de lo ya existente, como los Youtubers que llegan a la industria y son recibidos por algunos dinosaurios que aprovechan el potencial y la ignorancia legal de estos revolucionarios del entretenimiento.

Es común ver que músicos, cómicos y en general vloggers que comienzan a tener éxito en Youtube, busquen continuar con su carrera fuera de la Red de Redes. Y en muchas ocasiones llegan con sujetos activos en la industria que conociendo la necesidad de estos nuevos artistas por darse a conocer, ofrecen su apoyo con promesas de ensueño, pero a cambio de activos que son intangibles, los denominados Propiedad Intelectual.

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Tal es el caso de los managers que presentan al talento contratos denominados 360, los cuales abarcan la cesión de derechos respecto a las obras (vides, canciones, fotografías, etc) creadas y por crear de los youtubers, así como otorgamiento de exclusividad en el mundo para todas las actividades artísticas, vigencia de años y la exageración de compartir las ganancias de mínimo del 50%, incluso estos contratos llegan a incluir la prohibición para el Youtuber de negociar y contratarse por sus propios medios con cualquier tercero. Y  todo esto, a cambio de la obvia obligación del representante a realizar su trabajo de conseguir deals a nombre del artista.

Es por todo lo mencionado que el consejo para todo youtuber o artista en general que desea firmar un contrato de management debe salvaguardar los siguientes derechos:

  1. NO ceder sus derechos de las obras;
  2. Especificar que la exclusividad será solamente para ciertas actividades;
  3. Negociar el porcentaje para el representante que deberá ser menor del 30%
  4. Agregar cláusula de terminación anticipada, es decir que el Youtuber pueda dar por terminado el contrato en cualquier momento;
  5. Proteger la marca y nombre artístico, es decir no ceder los derechos de autor y propiedad industrial;
  6. Conservar el derecho a negociar por cuenta propia;
  7. Determinar especificamente las obligaciones del representante.

A pesar de tener en cuenta todos estos derechos, el mejor consejo es asesorarte y contar con el apoyo de un abogado para la negociación, análisis y modificaciones al contrato, pues en ocasiones la redacción puede ser confusa o contener termino legales desconocidos.

@CarloEone