Así es, la composición musical que ganara gran protagonismo en el siglo XX, queda libre de derechos de autor.

Maurice Ravel fue un compositor de origen francés, fue reconocido como maestro de la orquestación y por ser un meticuloso artesano, de quien se dice buscaba siempre la perfección formal.

Y aunque esto debió suceder hace años, es en este año fue que los derechos expiraron.

La legislación francesa otorga protección a los derechos autorales por un periodo de 70 años después de la muerte del autor; obra fue compuesta en el año 1928, por lo que la liberación de los derechos debió ocurrir en el año 1998.

Sin embargo como ocurrió con otros autores, la legislación europea prorrogó esta duración por las cuestiones de la primera guerra mundial, es por esta razón es que hasta este año, 2016 los derechos han sido liberados.

Esto quiere decir que ya no causará beneficio económico a los titulares de los derechos patrimoniales por concepto de divulgación, explotación, y uso de la melodía. Es importante decir que el reconocimiento que como autor posee por la obra seguirá causando efecto, ya que los derechos morales continúan en vigencia.

Los derechos eran gestionados por el matrimonio entre Jeanne y Alexander Tavern, quienes estuvieron al cuidado del hermano del compositor, mismo que poseía estas atribuciones, tiempo después la pareja de convertiría en la beneficiaría.