El ambicioso proyecto que Google comenzó a desarrollar durante el año 2005, generó desde el primer momento molestia en los autores, pues consideran que al violación a sus derechos como creadores son vulnerados.

El proyecto trata de poner a disposición del público obras literarias de todos tipos, desde las más buscadas hasta las que no han contado con gran difusión, todo en formato digital. En el portal se inscriben todos los datos referentes de la obra (autores, editorial, número de páginas, etc.), dirige a sitios de compra, descarga y demás; sin embargo eso no convence a los propios autores.

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Fue justo en 2005 que los autores decidieron llevar a los tribunales este asunto; y en 2013 la Corte de Distrito Este de Nueva York no admitió la demanda. Por ello los autores y asociaciones perjudicadas acudieron al Tribunal Supremo de los Estados Unidos; sin embargo las noticias no son alentadoras.

Pues este Tribunal determinó que no hay violación a derechos de autor cuando Google Books escanea obras literarias para subirlas a su portal y permitir el libre acceso.

Los autores han dicho que la puesta a disposición de sus obras se ha realizado sin su autorización, además de privarlos de beneficios que al ser adquiridos de manera física sí obtienen.

Google ha declarado:

 “El producto actúa como un catálogo de fichas en la era digital, que ofrece a la gente una nueva forma de encontrar y comprar libros, mientras que al mismo tiempo avanzan los intereses de los autores”

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Por lo que este proyecto es compatible con los derechos de autor, culminó.

En tanto, el Sindicato de Autores de Estados Unidos a través de su presidenta Roxana Robinson dijo que este fallo refleja una pérdida colosal:

“La negación de revisar el caso es una prueba más de que estamos asistiendo a una vasta redistribución de la riqueza del sector creativo al sector tecnológico, no solo con los libros, sino en todo el espectro de las artes”