En esta prisa por recaudar la mayor cantidad de remuneración que genera la explotación de obras protegidas por derechos de autor, hemos encontrado que se intentan extender a extremos un tanto irreales.

Desde al año 2010 Tobbias Mc Fadden, propietario de una tienda dedicada a los equipos de iluminación, y sonido ubicada en Alemania, Múnich, tiene red Wifi abierta para sus visitantes.

En alguna ocasión uno de estos visitantes, invitó a realizar descargas musicales; evidentemente desde una plataforma que “violenta” los derechos de autor, resultó el propietario de las obras es Sony.

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Aquí surgió un problema legal, pues se señaló al propietario como responsable de estos actos, siendo que él solamente presta la red para uso de sus visitantes. Como este caso existen más, por ejemplo el cobro a bares, cantinas, restaurantes, etc. Que armonizan la estancia de sus visitantes con música.

Así es como en el mes de marzo el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea, determinó que las violaciones que haga un usuario de red Wifi ajena, no son responsabilidad del propietario de ésta.

Las exigencias eran raras, pues se le pedía al propietario de la red, prevenir el acceso a estos sitios, que use contraseña para la conexión Wifi, hasta el extremo de que desactive la red; sin embargo esta historia fue satisfecha de manera lógica.

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En lo resuelto por el Tribunal Europeo se estimó que si bien se le puede requerir al propietario de la red que prevenga estos actos, no es posible que se le exija que desactive la red, pues además recaería en figuras semejantes a la restricción de libertad de expresión.

El abogado Maciej Szpunar, dijo que aun y cuando se aplicaran estas medidas, no sería un asunto que respeta la exigencia al justo equilibrio entre la protección del derecho de propiedad intelectual, y la protección de la libertad de empresas que amparan al proveedor.

El abogado concluyó que “esto se aplica a una persona, como Mc Fadden, que explota una red wifi abierta al público de forma accesoria a su actividad económica principal”

En conclusión, los prestadores de servicios que tengan acceso a red wifi gratuita para uso de sus clientes, no son responsables si estos clientes violan derechos de autor.