La falta de resultados deportivos y la crisis económica en los últimos años, obligó a Silvio Berlusconi a desprenderse de un porcentaje de las acciones del AC Milán para poder conseguir un salvavidas económico.

La venta de acciones la llevará acabo a través de la empresa Fininvest, pero seguirá siendo el dueño mayoritario ya que mantendrá el 52% de las acciones y, si se concreta la venta, el club ingresaría unos 400 millones de Euros.

Con esta operación Berlusconi busca que el Rossoneri vuelva a ser un equipo fuerte a nivel nacional e internacional, rearmar una plantilla de elite y poder avanzar con las obras del nuevo estadio que sería inaugurado en 2020.