Se le llamó, “Ley Bosman” a la sentencia emitida por el Tribunal Superior de Justicia de la Union Europea que permitió a los jugadores de futbol colocarse libremente entre los clubes pertenecientes a la union europea.

bosman

En el futbol exigen dos lados de la cancha, en un lado se juega el nocivo y perjudicial “Pacto de Caballeros” que predomina en el futbol mexicano y que en sencillas palabras hablamos de esclavitud. Del otro lado, se encuentra la libertad que los jugadores obtuvieran mediante el establecimiento de la Ley Bosman, hace ya casi 20 años, que ha permitido a los futbolistas con pasaporte europeo el poder emplearse en cualquier país de la Unión Europea, pero, más significativamente, esta ley concede al jugador la absoluta libertad para negociar con el equipo de su predilección, al finalizar un contrato.

El organismo rector del futbol, la FIFA, que se viera obligada a adoptar la disposición impuesta por los tribunales, incluso, le otorga el derecho al futbolista que concluye su convenio en junio, con “x” Club, para que pueda, desde enero — es decir, seis meses antes — iniciar las negociaciones y adelantar su filiación con otra entidad.

Pero en México, nuestro bendito México no opera así, aquí un jugador no puede negociar su transferencia directamente con el club que le interesa, los directivos de los clubes son quienes pactan entre ellos, cifras, porcentajes y las condiciones en que llegara un jugador a otro. Muchos lo llaman “Pacto de Bandoleros”.