Es de conocimiento general el fanatismo que el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, es fanático del básquetbol y sobre todo de los Chicago Bulls.

Pues ahora ese gusto lo ha dejado bastante marcado en una entrevista concedida al periodista Bill Simmons para la revista GQ, donde no desestimó la oportunidad de convertirse en dueño de una franquicia.

Simmons le preguntó “¿Podría el hombre más poderoso del mundo acabar como propietario de una de las franquicias de la NBA?”, a lo que el presidente contestó: “Absolutamente, me encantaría. Me gustaría ver qué equipo sería capaz de reunir. Sería muy divertido, es algo en lo que pienso a veces”.

Obama además de ser fanático de los Chicago Bulls, también llegó a ser basquetbolista universitario.