Con la publicación de la Ley General de Cultura Física y Deporte hace un par de años, el Derecho del deporte en México recibirá un fuerte impulso, ya que la mayor parte de las instituciones con las que se relaciona el mundo deportivo requieren conocimiento jurídico especializado para su mejor comprensión y materialización. El autor nos ofrece un recuento de los elementos más importantes de esta nueva ley.

El 7 de junio de 2013 se publicó en el Diario Oficial de la Federación el “Decreto por el que se expide la Ley General de Cultura Física y Deporte”, lo cual resulta muy relevante para México, ya que con esta nueva ley se ha dado un paso en la evolución de la legislación deportiva del país.

Como antecedentes de esta ley existen tres leyes “marco” a considerar:

 La Ley de Estímulo y Fomento del Deporte (publicada en el Diario Oficial de la Federación el 27 de diciembre de 1990).

 La Ley General del Deporte (publicada en el Diario Oficial de la Federación el 8 de junio de 2000).

 La Ley General de Cultura Física y Deporte (publicada en el Diario Oficial de la Federación el 24 de febrero de 2003).

Esta ley se originó en una iniciativa de la Comisión de Juventud y Deporte del Senado de la República, presentada el 5 de febrero de 2013.

La nueva ley cuenta con 153 artículos, más 11 transitorios, y está estructurada de la siguiente manera:

Título primero. Disposiciones generales (artículo 1°).

Título segundo. Del Sistema Nacional de Cultura Física y Deporte (artículo 10).

Capítulo I. Del sector público (artículo 15).

Sección primera. De la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (artículo 15).

Sección segunda. De los órganos estatales, del Distrito Federal y municipales de cultura física y deporte (artículo 32).

Sección tercera. De la concurrencia, coordinación, colaboración y concertación (artículo 40).

Capítulo II. De los sectores social y privado (artículo 43).

Sección primera. De las asociaciones y sociedades deportivas (artículo 43).

Sección segunda. De las asociaciones deportivas nacionales (artículo 50).

Sección tercera. De otras asociaciones y sociedades (artículo 61).

Sección cuarta. Del Comité Olímpico Mexicano (artículo 67).

Sección quinta. Del Comité Paralímpico Mexicano (artículo 73).

Título tercero. De la Comisión de Apelación y Arbitraje del Deporte (artículo 78).

Título cuarto. Del deporte profesional (artículo 84).

Título quinto. De la cultura física y el deporte (artículo 88).

Capítulo I. De la infraestructura (artículo 90).

Capítulo II. De la enseñanza, investigación y difusión (artículo 99).

Capítulo III. De las ciencias aplicadas (artículo 103).

Capítulo IV. Del estímulo a la cultura física y al deporte (artículo 110).

Capítulo V. Del control de sustancias prohibidas y métodos no reglamentarios del deporte (artículo 118).

Capítulo VI. De la prevención de la violencia en el deporte (artículo 137).

Capítulo VII. De las infracciones y las sanciones (artículo 145).

Transitorios.

En cuanto a su naturaleza, se trata de una ley general, esto es, una ley en materia de facultades concurrentes, que reglamenta el derecho a la cultura física y a la práctica del deporte, contenido en el artículo 4° de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

Esta nueva ley es de orden público y de interés social. Su ámbito espacial de validez es toda la República mexicana y su aplicación corresponde en forma concurrente al Poder Ejecutivo federal por conducto de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte, de las autoridades estatales, del Distrito Federal y de las instancias municipales correspondientes, así como de los sectores social y privado en los términos que prevé.

El objeto de la ley consiste en establecer las bases generales para la distribución de competencias, la coordinación y la colaboración entre la Federación, los estados, el Distrito Federal y los municipios en materia de cultura física y deporte, bajo el principio de concurrencia previsto en el artículo 73, fracción XXIX, inciso J, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, así como en regular la participación de los sectores social y privado en esta materia.

Sus finalidades generales son las siguientes:

 Fomentar el óptimo, equitativo y ordenado desarrollo de la cultura física y el deporte en todas sus manifestaciones y expresiones.

 Elevar, por medio de la activación física, la cultura física y el deporte, el nivel de vida social y cultural de los habitantes en los estados, el Distrito Federal y los municipios.

 Fomentar la creación, conservación, mejoramiento, protección, difusión, promoción, investigación y aprovechamiento de los recursos humanos, materiales y financieros destinados a la activación física, la cultura física y el deporte.

 Fomentar el desarrollo de la activación física, la cultura física y el deporte, como medio importante para la preservación de la salud y la prevención de enfermedades.

 Fomentar el desarrollo de la activación física, la cultura física y el deporte, como medio importante para la prevención del delito.

 Incentivar la inversión social y privada para el desarrollo de la cultura física y el deporte, como complemento de la actuación pública.

 Promover las medidas necesarias para erradicar la violencia y reducir los riegos de afectación en la práctica de actividades físicas, recreativas o deportivas, así como para prevenir y erradicar el uso de sustancias y métodos no reglamentarios que pudieran derivarse del doping.

 Fomentar, ordenar y regular a las asociaciones y las sociedades deportivas, recreativo-deportivas, del deporte en la rehabilitación y de la cultura física-deportiva.

 Incentivar la actividad deportiva que se desarrolla en forma organizada y programática a través de las asociaciones deportivas nacionales.

 Promover en la práctica de actividades físicas, recreativas y deportivas el aprovechamiento, la protección y la conservación adecuada del medio ambiente.

 Garantizar a todas las personas, sin distinción de género, edad, discapacidad, condición social, religión, opiniones, preferencias o estado civil, la igualdad de oportunidades dentro de los programas de desarrollo que en materia de cultura física y deporte se implementen.

 Los deportistas con algún tipo de discapacidad no serán objeto de discriminación alguna.

La ley establece los siguientes principios generales para el ejercicio del derecho a la cultura física y el deporte:

 La cultura física y la práctica del deporte son un derecho fundamental para todos.

 La cultura física y la práctica del deporte constituyen un elemento esencial de la educación.

 El derecho a la cultura física y al deporte constituye un estímulo para el desarrollo afectivo, físico, intelectual y social de todos, además de ser un factor de equilibrio y autorrealización.

 Los programas en materia de cultura física y deporte deben responder a las necesidades individuales y sociales, para lo cual existe una responsabilidad pública en el fomento cualitativo y cuantitativo de la cultura física y el deporte.

 La enseñanza, capacitación, gestión, administración y desarrollo de la cultura física y el deporte deben confiarse a personal calificado.

 Para el desarrollo de la cultura física y la práctica del deporte es indispensable contar con infraestructura adecuada y sistemas de financiamiento y administración eficientes y estables, que permitan desarrollar políticas y programas que contribuyan al objetivo común de hacer de la cultura física y el deporte un derecho para todos.

 La investigación, información y documentación son elementos indispensables para el desarrollo de la cultura física y el deporte.

 Las instituciones deportivas, públicas y privadas del país, deben colaborar y cooperar en forma estrecha y responsable en la promoción, fomento y estímulo del derecho a la cultura física y a la práctica del deporte.

 La distinción entre las diversas manifestaciones o modalidades del deporte resulta necesaria para el óptimo, equitativo y ordenado desarrollo de los sistemas deportivos del país.

 El desarrollo y la práctica del deporte debe realizarse observando sus bases éticas.

 En el desarrollo del deporte debe protegerse la dignidad, integridad, salud y seguridad de los deportistas, así como asegurarse y defenderse el desarrollo sostenible del deporte.

 La existencia de una adecuada cooperación a nivel internacional es necesaria para el desarrollo equilibrado y universal de la cultura física y el deporte.