Luego del escándalo que se destapó en Volkswagen, tras conocerse que la armadora de autos alemana había falsificado los reportes de emisión de gases de sus autos, ahora con este problema encima, la marca alemana enfrenta la mayor crisis financiera de su historia, ahora encima la dimisión del que era su CEO, Martin Winterkorn.

Este asunto, que afecta a 11 millones de usuarios en todo el mundo, marcó un antes y un después en la economía pero también en la reputación de la empresa alemana con sede en Wolfsburg, equipo homónimo de esa ciudad que lleva como principal patrocinador a la automotriz, con 80 millones de euros invertidos en los ‘Lobos’. Ante esta crisis, la cantidad de dinero por patrocinio podría reducirse a 30 millones de euros.

Pero el Wolfsburg no podría ser el único perjudicado en todo este lío, ya que Volskwagen y su subsidiaria Audi tienen contratos con 17 clubes alemanes entre la Bundesliga y la 2. Bundesliga, e incluso patrocinan la DFB Pokal, que es la Copa de Alemania.

Todos estos clubes podrían ver reducidos sus ingresos de sus patrocinios e incluso perderlos y el fútbol alemán, ejemplo de gestión y orden, estaría ante una de sus mayores crisis de los últimos tiempos.