Por primera vez en la historia y luego de una reunión hace un tiempo entre la FIFA y sus principales sponsors, se llegó al acuerdo de que personas ajenas al organismo, tales como pueden ser el sindicato de futbolistas, los clubes e incluso los mismos patrocinadores puedan tener presencia como observadores, con voz, pero sin voto en las asambleas del Comité Ejecutivo de la FIFA, que estará dividido en dos fracciones: una administrativa y otra rectora, donde entrarían dichos observadores.

Con esto se busca evitar a futuro más escándalos dentro del órgano rector del futbol mundial. La parte administrativa tomará las decisiones ejecutivas y la fracción rectora, trabajará las cuestiones estratégicas y de supervisión.