Ser demandado por sacar copias parece un tema delicado, pues gracias a la expansión que los derechos de autor han logrado, se ha podido entender este acto como ilegal.

En la gran expansión que los últimos años ha visto la escena de los derechos de autor, podemos encontrar que las reclamaciones que los autores realicen por la explotación de sus obras, (esta vez estrictamente literarias) se encuentran apegadas a la Ley.

Ley en la cual se establece que la explotación de cualquier obra, otorgará al autor una remuneración obligatoria e irrenunciable y que además señala de manera clara que esta remuneración será pagada por quien realice la comunicación o transmisión pública de las obras e n cuestión.



fotocopias





Esta idea ha comenzado a tomar forma, pues a pesar de existir múltiples lagunas en la ley,  los autores han encontrado la manera de no perder los ingresos que genere la reproducción de sus obras; un buen ejemplo de esto son los pagos que han logrado “recuperar” de las copias fotostáticas, que llevan a cabo desde la papelería mas pequeña hasta las grandes compañías que hacen de ésta, una de sus principales actividades de comercio.

Este pago lo realizan directamente tiendas como LUMEN y/o OFICCE MAX al memento en que los usuarios hace uso de estas instalaciones para “fotocopiar” obras literarias.

Así que si te encuentras dentro de estas tiendas y de pronto notas un letrero que haga alusión al tema que aquí se trató, entenderás la importancia de que estos establecimientos realicen estos pagos, pues a final del día ellos son quienes reproducen la obra, lo que evitará demandas por violación al derecho de autor.