Los contratos son de gran importancia en la carrera de los futbolistas, pues el contenido

de estos documentos puede dar libertad o detener el desarrollo profesional. Anteriormente

eran denominados cartas, las cuales contenían principalmente el precio por transferencia

del jugador. El término carta está mal aplicado ya que ese documento es simplemente un

contrato.

Lo más importante para entender el mundo de los contratos, es saber su definición más

sencilla: Pacto o convenio, oral o escrito, entre dos o mas partes, que se obligan sobre

materia o cosa determinada, y a cuyo cumplimiento pueden ser obligadas.

El futbolista celebra un contrato cuando llega a un acuerdo con otra parte (club,

representante, patrocinador, etc.), que puede ser elaborado por escrito o de manera

verbal, mediante el cual ambas partes se obliguen a realizar cosa determinada, y en

caso de no cumplir con lo pactado, puede exigirse cumplimiento por mandato de autoridad

judicial. Es necesario saber que el futbolista que decida demandar por la vía judicial

puede quedar desafiliado por su federación de futbol.

En ocasiones los clubes utilizan la doble contratación. La cual consiste en firmar al

jugador con dos contrato: el primero es un contrato de prestación de servicios

profesionales, asegurando que el jugador prestará su talento para desenvolverse en el

terreno de juego y recibirá una contraprestación monetaria; el segundo contrato es de tipo

laboral en el cual se fija una contraprestación menor, con el objetivo de no pagar la

tributación debida y en caso de conflictos judiciales, el club se pueda librar del problema.

Los aspectos fundamentales que el futbolista debe cuidar al firmar contrato con el club,

además de fijar con claridad la contraprestación, son la cláusula de rescisión (pena), la

vigencia y renovación.

La cláusula de rescisión es importante, pues existe la posibilidad que el futbolista

cambie de club previo a finalizar la vigencia de su contrato, entonces deberá negociar

con su nuevo club el pago de la pena por finalizar con anticipación su anterior

compromiso. Del otro lado de la moneda, es importante poner atención a la renovación,

ya que ocurre frecuentemente que el club tiene especial interés por renovar el contrato

debido al buen desempeño del jugador, y el jugador debe poder exigir un aumento en

contraprestación, evitando ser renovado su contrato bajo las misma condiciones.

El futbolista también debe tomar en cuenta sus activos en Propiedad Intelectual a la

hora de firmar contratos de patrocinio, licencia de marca y uso de imagen. Las

compañías interesadas en éste tipo de contratos, se encargan de incluir, cláusulas de

perpetuidad y exclusividad.



La marca y la imagen deben licenciarse por tiempo

determinado (lo que dure la campaña) y en caso de contar con otros patrocinadores no

incluir exclusividad.




Mis recomendaciones a los futbolistas para firmar contratos son: elaborar un solo

contrato de manera escrita; fijar contraprestación real; fijar una pena por rescisión

baja o en el mejor de los casos nula; una vigencia definida; determinar aumento en

contraprestaciones y bono en caso de renovación; firmar patrocinios y autorizaciones

de marca y uso de imagen por tiempo determinado y sin exclusividad. Intentando

siempre controlar sus derechos de autor y de imagen.