Las firmas comerciales interesadas en los espacios publicitarios que la CBS pondrá a la venta para la próxima edición del Super Bowl deberán desembolsar la cantidad de 5.98 millones de dólares, esto es, un 33% más que lo que debieron abonar en la última edición y cuya cifra récord se estableció en los 4.5 millones de dólares.

Sin embargo, la demanda por aparecer en uno de los acontecimientos más mediáticos y comerciales del mundo ha disparado la cotización de dichos espacios, de apenas 30 segundos de duración, hasta situarlos en torno a los 6 millones de dólares, lo que le convierten en la mayor cifra jamás pagada hasta ahora por un espacio de medio minuto en la historia del Super Bowl.

Basta recordar que hace tan sólo tres años, el valor de esos mismos 30 segundos de publicidad costaba 3.8 millones de dólares como máximo, una cifra que casi se ha duplicado en apenas tres años.