PARA LOGRAR UN BUEN AMBIENTE DENTRO DE RESTAURANTES, BARES, ANTROS, ETC. SIN DUDA ALGUNA ES CON UN POCO DE MÚSICA. Y CON EL FIN DE EVITAR FUTUROS CONFLICTOS, SE DEBE ESTAR AUTORIZADO PARA ESTE TIPO DE “EXPLOTACIÓN MUSICAL”.

 No todo es felicidad cuando los dueños de este tipo de establecimientos reciben a sus consumidores, porque para poder ambientar estos lugares con un poco de música, se deberá contar con autorización que los autores de dichas canciones otorgan.

 Así como lo lees, una de las tantas facultades que otorga la Ley Federal del Derecho de Autor en favor de los autores es la de explotar de manera exclusiva sus obras, o de autorizar a otros su explotación.

Este tipo de autorización se logra a través de licencias de uso exclusivas o no exclusivas, según sea el caso, por lo que la Ley  es  clara en esta aspecto, diciendo que toda transmisión de derechos patrimoniales, será onerosa y temporal. En palabras más simples,  se traduce a poder obtener regalías cuando sus obras musicales son reproducidas.

bar canción

Puede llegar a  existir un gran debate sobre este tema, porque si bien es cierto que los autores y/o productores no incurren en falta alguna al exigir el pago por este tipo de utilización, pues cuentan con todas las facultades que la Ley otorga, no parece posible que se intente expandir la Ley hasta estas instancias.

Por un lado existe la postura de que La música “tocada” en estos sitios no representa una comercialización de las obras musicales en sí, pues estos establecimientos no se dedican a obtener ganancias de manera directa de estas obras, pues sólo se utiliza para lograr un poco de ambientación y mayor comodidad para sus visitantes.

Pero la Ley no limita de ninguna manera al cobro de regalías, por lo que los autores y/o productores parece que comenzarán a aprovechar esto que asemeja ser una laguna en la regulación del derecho de autor.