Investigadores de la Universidad de Lisboa descubrieron una nueva galaxia, de más de 800 millones de años de antigüedad y que a falta de comprobarse, pudo haber marcado el origen del Big Bang.

Lo particular de este descubrimiento, además de que se trata de una galaxia tres veces más luminosa que cualquier otra, es el nombre: CR7. De esta manera, Cristiano Ronaldo ahora puede jactarse de tener una galaxia con su nombre, aunque en realidad si bien los científicos admitieron inspirarse en el astro luso, la sigla alude también a “Cosmos Redshift 7”, el nombre completo del descubrimiento.