Un tribunal federal estadounidense ha desestimado finalmente la demanda por violación de derechos de autor y propiedad intelectual interpuesta contra Nike (y por extensión, contra su filial Jordan) por el fotógrafo Jacobus Rentmeester, quién aseguró ser el autor de la instantánea y que Nike le había estado estafando desde que en 1984 consiguiera la fotografía del mítico Jordan durante una concentración de éste con la selección de los Estados Unidos como preparación para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles.

Durante los Juegos Olímpicos que se celebraron en la ciudad de Los Ángeles en el año 1984, en uno de los entrenamientos del Dream Team, el fotógrafo Jacobus Rentmeester tomaba una fotografía al que estaba llamado a ser el mejor jugador de baloncesto de toda la historia, Michael Jordan, sin conocer que años después, la fotografía se convertiría en uno de los logotipos más conocidos a nivel mundial dentro de la industria del deporte.

La foto de Jordan volando para encestar la canasta fue publicada en la revista Life ese mismo año, lo que dio lugar a que uno de los creativos de Nike la viera y quedara maravillado de ella. En agosto de ese mismo año, Nike abonaba 150 dólares a Rentmeester por el uso de dicha fotografía de manera temporal. Nike pronto se dio cuenta del potencial de la misma y ésta se convirtió en fuente de inspiración para uno de sus logotipos más conocidos, el famoso Jumpman de la marca Jordan, una de sus filiales.

Los 150 dólares abonados por Nike se convirtieron, tan sólo un año después, en 15 mil dólares que la firma no dudó en abonar a Rentmeester ante las amenazas de éste por utilizar de manera indebida por parte de Nike la citada fotografía. El nuevo acuerdo habilitaba a Nike a usar como quisiera dicha fotografía durante los dos años siguientes. Después de aquello, no se volvió a saber nada. Al menos hasta finales del pasado mes de enero de este 2015, cuando Rentmeester presentó una demanda en los tribunales estadounidenses exigiendo no sólo una indemnización multimillonaria por uso indebido por parte de Nike de una imagen propiedad suya sino, además, el cese inmediato del negocio de la marca Jordan hasta que no se resolviera el litigio.

El tribunal concluyó que la fotografía y el logotipo de Nike no reúnen elementos sustancialmente similares, por lo que no se había producido ninguna infracción de copyright. El juez de distrito, Michael W. Mosman, señaló que no hay absolutamente nada de original en tener una fotografía de un salto de Michael Jordan con el balón en la mano cerca de una canasta de baloncesto. Así, para haber apreciado elementos de coincidencia, la imagen de Nike tendría que ser casi idéntica a la foto de Rentmeester y, sin embargo, el letrado fue capaz de encontrar numerosos puntos de discordancia en ambas imágenes.