¿Tuitear o no tuitear? he ahí el dilema.

Es un hecho que las redes sociales son una herramienta bastante útil sin embargo ¿Qué tan útil es dicha herramienta para los abogados y como usarla de manera efectiva? Primero consideremos que las ventajas de estar activos en redes sociales son:

  1. Ayuda a mejorar la reputación profesional del abogado.
  2. Permite compartir ideas y opiniones generando debate y permitiendo la retroalimentación.
  3. Permite extender la red de contactos del abogado.
  4. Sirve como espacio de influencia y defensa de causas y posiciones.

Varios abogados mantienen una lucha interminable con las redes sociales cuando podrían sacarle bastante provecho a las herramientas. La participación activa en redes sociales por abogados es un tema de debate mundial a través de diversos foros internacionales y asociaciones de profesionales del Derecho y va más allá del simple desconocimiento de sus ventajas. Se trata de un asunto que involucra aspectos muy sensibles relacionados con la ética y la responsabilidad profesional.

Las redes sociales no deben ser ajenas a la profesión legal dadas las evidentes ventajas derivadas de su uso. Sin embargo existen situaciones delicadas que se deben tomar en cuenta.

Es un hecho que hacen falta lineamientos claros dentro de las firmas, al respecto de cuando y cómo usar las redes, a fin de evitar afectación alguna de sus clientes, de igual manera es importante el definir el tipo de contenido y ser claros en el mensaje así como ser cautelosos con respecto al respecto de los comentarios ya que el no entender que las publicaciones (sean opiniones o debates en general) en redes sociales pueden ser consideradas como asesoría legal.


  • Independencia. La independencia es fundamental como principio rector de la profesión legal. Es importante que los colegios profesionales aseguren que sus abogados no se encuentren sujetos a presiones que afecten su imparcialidad.
  • Integridad. Los profesionales del Derecho deben mantener los estándares más altos de integridad en cualquier relación que establezcan a través de redes sociales. Los colegios profesionales deben promover entre sus miembros la reflexión sobre el impacto que las redes sociales pueden tener en términos de reputación profesional. La publicación de comentarios o contenidos poco profesionales o anti éticos puede tener efectos irreparables aún si se hicieron originalmente en privado.
  •  Responsabilidad. Entendiendo el uso.- es importante conocer las configuraciones de privacidad de las diferentes redes sociales que aplican a los usuarios de una página web así como sus implicancias derivadas. Siendo claros.- cuando los abogados se presentan como tales y emiten opiniones estas puede ser consideradas formalmente como recomendaciones legales y ello podría generar responsabilidad frente a terceros al estar ejerciendo la práctica en jurisdicciones donde no se cuenta con licencia para ello. Los colegios profesionales deberán promover en sus miembros dicha claridad en el uso de redes sociales. Haciendo un uso adecuado.- Los abogados deben considerar cuando el medio utilizado es apropiado para los objetivos perseguidos basado en su carácter masivo y en el público al que se dirigen. Como recomendación general los abogados no deberán hacer o decir algo que no harían o dirían frente a una multitud. Asimismo deben ser conscientes del efecto que pueden tener dichas declaraciones y uso no apropiado de redes sociales.  Cumpliendo las reglas éticas de publicidad de la práctica en línea con lo establecido por los códigos y reglas establecidos por los colegios profesionales aplicables a la profesión. Conflictos de interés.- Los conflictos de interés no siempre están limitados al aspecto de la representación sino que pueden surgir y crear problemas de orden político e incluso ético con los clientes. Los abogados deben ser conscientes que sus declaraciones en redes sociales pueden revelar posiciones contrarias a las de sus clientes y generar problemas con ellos.
  • Confidencialidad. Es importante entender que las redes sociales no son un espacio apropiado para ventilar información de clientes u otra información confidencial a menos que puedan garantizar que la pueden resguardar de acuerdo con sus obligaciones profesionales, éticas y legales.
  • Manteniendo la confianza pública. Los abogados deben ser consecuentes en su conducta “online” como “offline” mostrando independencia, integridad y confianza. Sus declaraciones deben ser ciertas y nunca engañosas.
  • Políticas. Cuando un profesional del Derecho utiliza las redes sociales, los empleados de la firma deben contar con orientación e instrucciones claras sobre su correcto uso. Los colegios de abogados y organismos reguladores debe alentar a firmas de abogados a desarrollar políticas y directrices claras y coherentes
    sobre el uso de los medios de comunicación social.

Es necesario para todo abogado aprovechar el potencial que ofrecen las redes sociales pero hay que trabajar mucho en el cómo y cuando.