Thicke y Williams al final deberán decidir si se siguen desgastándose o mejor terminan con el asunto.

La semana pasada estalló el BOOM ante la confirmación de plagio por parte del éxito de Robin Thhickle y Pharrel Williams plagio que proviene de la canción de 1977 de Marvin Gayes Got to Give Up. Algunos expertos consideran que esta decisión afectará la forma en que se han venido haciendo las cosas en el mundo de la música.

Para algunos especialistas el jurado ha tenido que “determinar con una ley sobre derechos de autor obsoleta la diferencia crucial entre una idea y la expresión de esa idea. El análisis incluyó una revisión detallada de las piezas por ciudadanos sin un profundo conocimiento musical que difícilmente otras obras resistirían un escrutinio similar”.

También se advierte que este fallo podría abrir la puerta a más demandas por violación, ya sea con sustento o sin el, y podría tener un efecto negativo en cómo los artistas rinden tributo a aquellos que los han influenciado, otros consideran que tal vez se presenten más acuerdos extrajudiciales en este tema a fin de evitar que un jurado sin conocimiento sea el que defina si existe o no un plagio.

Para otros, el caso no hace diferencia, ya que han existido casos igual de trascendentales en los que han participado George Harrison o Michael Bolton y no se ha dejado de hacer música tributo.

Pero además, aun falta que se defina si esta decisión será apelada porque algunos sostienen que el jurado no recibió las instrucciones adecuadas para resolver el caso por parte del juez, por lo que al estar confundido, resolvió inadecuadamente.