La PROFECO fue sancionada por la SCJN por un caso de publicidad engañosa.

La primera sala de la SCJN resolvió un caso de publicidad engañosa, en contra de Adidas México por sus zapatos deportivos  “Easy Tone” fabricados bajo la marca Reebok. Esta acción fue promovida por considerar que la empresa hizo propaganda falsa y sin sustento jurídico de sus tennis, al afirmar que con el uso de éstos la persona que los use tendrá “más firmeza y tonicidad en lo músculos de los glúteos en un 28%, así como fortaleza en los músculos de la pantorrilla”

La Procuraduría no pudo aportar el material suficiente para probar que la publicidad difundida era engañosa, durante la primer y segunda instancia. Sin embargo la primera sala revocó la sentencia al determinar que los derechos de los consumidores se veían afectados y que el proveedor debía desvirtuar los indicios por los consumidores de publicidad engañosa y comprobar que la información publicitada es exacta, veraz, moderada y justa en los términos que fue ofertada.

En este caso el proveedor es quien se encuentra en ventaja frente al consumidor dado que este conoce la eficacia del producto y cuenta con la información suficiente para aportar os elementos de prueba necesarios para demostrar que su publicidad no induce al error o genera algún daño o perjuicio al consumidor.

La Primera Sala subrayó que exigir a los consumidores aportar pruebas irrefutables para demostrar que la información es inexacta, falsa, exagerada, parcial, artificiosa o tendenciosa, haría nugatorio su derecho al acceso a la justicia, pues nadie puede conocer mejor que el proveedor el proceso de producción del bien que comercializa y publicita.

Los ministros devolvieron el asunto a un Tribunal Colegiado para que, tomando en cuenta la interpretación constitucional de la Primera Sala, “se aboque de nueva cuenta al estudio de la legalidad de la resolución a efecto de salvaguardar los derechos previstos en el artículo 28 constitucional en relación con la protección al consumidor”.

En Estados Unidos, en 2011, también se presentó una demanda colectiva en contra de esta empresa por la publicidad engañosa, promovida por la Federal Trade Commission, FTC, y que no llegó ante un jurado porque se logró un acuerdo extrajudicial por 25 millones de dólares.