La delgada línea entre tener influencias y caer en copyright

La ley de derechos de autor es un tanto complicada, existen términos los cuales muchas veces ni yo entiendo pero básicamente la idea es un tanto simple, si usas la obra que otra persona creó eso es violación a los derechos de autor.

Ante el tumulto de escándalos tras el plagio de “Blurred Lines” nos encontramos ante el supuesto en el que se copia el elemento de una obra y se trata de definir esta presunta copia, la ley permite a los músicos copiar estilos, estilos en general. Por ejemplo de ese modo es como se desarrolló el rock & roll, también por ello escuchamos a muchos artistas mencionar quienes fueron sus influencias.

Básicamente  el desarrollo de la música se enfrentaría ante una pared si basarse en los elementos de obras previas fuera un ílicito, y es precisamente este dilema el que poco a poco emerge en cada uno de los artistas dado el caso de Thickle. No es el boom! del plagio sino la pregunta que comienza a surgir ¿Con esto se impide a los artistas de ser creativos? Y por ello me refiero a tener “influencias” musicales.

Este caso representa un giro importante dado que el video que se puede comparar con simple click en google no fué presentado ante la corte, la corte resolvió el litigio basándose en la partitura de la obra, al usar la misma partitura para ambas obras, y gracias a “musicólogos” (si, eso existe) el jurado resolvió en contra de el autor de Happy.

Como en un post anterior les presentabamos la teoría comprobada matemáticamente que es casí imposible que una obra sea en su totalidad libre de “copyright” dado la era y la variedad infinita de partituras es casi inevitable que en algún momento estas lleguen a ser similares, sin mencionar la libertad que solían gozar los autores de tener una fuente de inspiración para crear su propio estilo.

¿Ustedes que opinan?