Se discute la legalidad de la venta de un edificio en Irlanda al grupo de música 

Ante una comisión del Dáil Éireann, Asamblea legislativa de Irlanda, se está discutiendo la legalidad de la venta de un edificio en los muelles de Dublín a la banda U2 por parte del organismo público Dublin Docklands Development Authority, DDDA, actualmente en un complicado proceso de liquidación.

El edificio en cuestión fue adquirido por el DDDA en 2004 en Hanover Quay, Dublín, y forma parte de una estructura de tipo almacén que fueron expropiadas por el gobierno para la creación en ese lugar de un espacio abierto. Por la propiedad total se pagó como indemnización al desarrollador 5.1 millones de euros.

Eventualmente el proyecto de crear un espacio abierto en el muelle de Hanover fue desechado y en 2013, como parte del proceso de liquidación de DDDA, organismo creado para impulsar el desarrollo social, económico y físico de la zona este de Dublín, el edificio ubicado en el número 18 de Hanover fue vendido a la agrupación U2, siendo el único inmueble que no fue licitado como parte del proceso establecido para la venta de bienes del organismo.

U2 pagó por el edificio 450,000 euros y la venta sólo se concretó a principios de este año. Sin embargo el precio pagado y el proceso que algunos legisladores califican de haberse realizado “tras bambalinas” han llevado a la investigación por parte del poder legislativo.

De esta forma, los responsables de la toma de decisiones del DDDA han tenido que comparecer ante la comisión del Dáil para explicar el procedimiento y el precio.

De acuerdo con las autoridades, la venta no fue producto de un proceso secreto y el asesor financiero de la entidad, John Crowley, explicó que en esta venta intervinieron numerosos factores como la planeada construcción de la Torre U2, proyecto que también ha sido abandonado. Así, explicó que el otorgamiento de licencia a la banda para ocupar el inmueble y su consecuente venta obedeció a este proyecto de renovación del muelle Hanover.

Respecto del precio un legislador señaló que se trataba de uno muy bajo comparado con los 55,000 a 60,000 euros que U2 pagaba anualmente por renta del inmueble previo a su adquisición.

A lo anterior, John Crowley respondió que si bien eso era cierto, la renta que pagaba la banda estaba sobrevaluada y aseguró que se negoció un precio justo conforme a las condiciones del mercado que prevalecían en el año 2013. De acuerdo con este asesor se obtuvo un precio final de 144 euros por metro cuadrado, uno muy favorable comparado con los 99 euros por metro cuadrado obtenido de otro edificio puesto a la venta conforme al proceso de licitación.

La investigación del caso no ha concluido para la DDDA cuyos directivos tendrán que seguir respondiendo cuestionamientos sobre la venta de este edificio en el que se ubica el estudio de grabación de U2.