Los orígenes del Derecho de Autor datan de la edad media y aquí les contamos un poco de la historia …

Durante esta época había personas que se llamaban “copistas” las cuales se dedicaban a hacer réplicas de libros, en las cuales muchos eran mojes que realizaban péplicas de ejemplares de la Biblia a petición de la nobleza. La figura desapareció apartir de 1546 cuando Gutemberg creó los móviles que marcaron el nacimiento de la imprenta y ello trajo como paso la producción y reproducción de los manuscritos y la transformación de un proceso editorial.

En 1686 se encontro un ordenamiento sajón que protege de los plagiarios el derecho de los autores,el cual esta regido por principios que regulaban los acuerdos de publicación de obras. Por otro lado en el derecho español no había protección hacía los autores y en 173 fue cuando gracias al rey Carlos III se otorgó a los autores el privilegio sobre la impresión de sus obras, con el cual no se extinguía al morir el autor sino que pasaba a su herederos por 10 años. La regulación sobre la materia avanzó poco a poco y en 1837 finalmente nace el derecho autoral a los traductores y para 1847 la Ley Española de la Propiedad Literaria.

La primer legislación en materia de derechos de autor nació con el Estatuto de la Reina Anna, en 1710 con el que se conoce como antecedente del “copyright” a partir del cual se reconoce a los autores el derecho exclusivo sobre la impresión y difusión de sus obras ya que en la antigÜedad dicho derecho le correspondía a los editores. En esta ley se establecía que los editores tenían el derecho exclusivo sobre el copyright y sobre todas las obras inéditas durante un plazo de 14 años renovable por el mismo periodo siempre y cuando el autor siguiera con vida y en caso de obras publicadas se concedía un plazo no renovable de 21 años. Una vez concluido el plazo, los autores recobraban el derecho de autorizar la copia de sus obras.

Por su parte el Convenio de Berna para la protección de obras literarias y artísticas, mejor conocido como Convenio de Berna fue el primer tratado internacional que creó un sistema uniforme de protección de los derechos de autor. Su objetivo era contribuir a que los nacionales de los estados contratantes obtuvieran protección internacional de su derecho a controlar el uso de sus obras creativas y recibir un pago por él. El texto de ese convenio ha sido revisado varias veces con el objeto de tener en cuenta los cambiso fundamentales en las formas de creación utilización y difusión de las obras literarias y artísticas que han tenido lugar con el correr de los años y que en su mayoría fueron resultado de la evolución tecnológica.