Pierre Le Guennec, fue condenado a dos años de cárcel por la Justicia de Francia, por haber guardado ocultas durante 40 años, 271 obras del artista español.

El litigio respecto a las 271 obras del famoso artista Pablo Picasso llegó a su fin, o al menos eso parece ya que el tribunal correccional de Grasse resolvió el día de hoy a dos años de cárcel para el electricista Pierre Le Guennec y su esposa Danielle, a estos se les acreditó la conducta dolosa por el delito de receptación, (El cual no es una figura existente en nuestra legislación) Este delito implica el beneficiarse de bienes robados a sabiendas de su origen ilícito ( En nuestra legislación se le conoce como enriquecimiento ilegítimo)

La pena resultó ser inferior a la solicitada el 12 de febrero durante el juicio por la Fiscalía que había reclamado cinco años de cárcel exentos de cumplimiento.

LOS HECHOS

Según el electricista que en ese tiempo laboraba para Pablo Picasso, argumentan que Jaqueline (la última esposa del pintor) regaló a la pareja una caja, la cual conservaron durante cuatro décadas en el garage de su hogar convencidos de que únicamente poseían documentos sin valor alguno. Dados los resultados esto resultó ser incorrecto pues dicha caja contenía dibujos, bocetos, collages raros de 1900 y 1932 los cuales tienen un valor aproximado de 60 millones de euros.

No nos sorprende que ante tal historia la sentencia se resolviera a favor de Jean Jacques Neuer abogado de los intereses de la familia del pintor. Por otra parte, el abogado de Guennec, Charles Etienne Gudin, declaró que no había camino para una absolución y que a pesar de que ni él ni la pareja tienen la intención de ceder, esperaba una decisión parecida e incluso peor para sus clientes.

En nuestra legislación mexicana este caso, procedería del mismo modo ante tribunales encuadrando bajo la figura del enriquecimiento ilegítimo en el cual se deberían de acreditar los siguientes elementos.

1. El enriquecimiento de una persona (el enriquecido que obtiene algo).

2. El empobrecimiento de otra, que sufre detrimento por el enriquecimiento de aquélla (el perjudicado, que pierde algo).

3. Una relación entre el enriquecimiento y el empobrecimiento que favorece a uno, a expensas del otro y 4. Ausencia de causa.

Así, el enriquecimiento ilegítimo se caracteriza por un desplazamiento patrimonial sin causa, que se verifica entre los sujetos activo y pasivo de la pretensión de enriquecimiento. El enriquecimiento y el empobrecimiento deben ser recíprocos y correlativos, esto es, que no puede existir uno sino como efecto del otro y a la inversa; el desplazamiento matrimonial deberá operarse por un acto o hecho que no sea contractual ni lícito; si el patrimonio se desplazó, por un acto contractual, de este deliberara la acción ejercitable, nulidad, rescisión por lesión, etcétera; si se desplazó por acto lícito, este mismo integrará la acción por ejercitar y en ninguno de ambos desplazamientos tendrá lugar la acción de enriquecimiento ilegítimo; acción que frecuentemente se emplea para enmendar resultados jurídicos desfavorables, por planteamientos procesales erróneos, para exigir responsabilidades que nacen de actos contractuales o bien de actos lícitos y extracontractuales, estimando que es más fácil de demostrar y más cómodo de hacerla valer, que las acciones verdaderamente derivadas de ellos, con lo cual resulta, que es utilizada en exceso, pero naturalmente, sin resultados satisfactorios.