Worldview Entertaintment una de las principales empresas que financiaron el film se encuentra enfrascada en un litigio con unos de sus ex ejecutivos.

Mientras la exitosa película de Iñarritu sigue dando frutos, el ex director de Worldview Entertainment, empresa que financio el film demandó argumentando que al dejar la empresa firmó un convenio en el cual se estipulaba que se le reconocería como uno de los productores de Birdman, ante el incumplimiento este exige que un reembolso de 1.7 millones de dólares que al parecer invirtió en el film y otro millón por incumplimiento del acuerdo pactado.

Por su parte la empresa se defiende argumentando que el acuerdo no fue aprobado por la Junta Directiva y con ello ha demandado a Christopher Woodrow su ex director ejecutivo con quien acordó los términos para que este dejara la compañía por malversación de fondos y fraude, con ello llevando a la compañía al borde de la bancarrota. Woodrow, por su parte, contrademandó a la empresa por calumnias, exigiendo una indemnización de 55 millones de dólares. En su contrademanda acusa a la Junta Directiva de la compañía, entre otras cosas, de violar los convenios operativos y su cuenta de correo electrónico personal. Él busca que la empresa sea liquidada.

Ante todo este dilema y para evitar quedarse sin cobrar lo supuestamente debido, Morgan solicitó al juez una restricción a lo recaudado por el film, que será repartido entre los distintos productores. Ya que a pesar de que aun quedan varias cintas por estrenarse de Worldview, ninguno garantiza los ingresos que puedan satisfacer su demanda.

Para evitar que esta orden de restricción sea concedida Worldview ha señalado al juez que la salida de Morgan de la compañía fue debido a su negligencia y comportamiento poco profesional y “que la misma fue vergonzosa y embarazosa, además de que aprovechó que tenía conocimiento sobre la malversación de fondos de Woodrow, para formalizar el supuesto acuerdo”.

Worldview considera que el acuerdo es nulo de pleno derecho porque él no tenía autoridad para asumir obligaciones a nombre de la empresa, además de que el consejo de administración nunca lo aprobó y que el mismo puede ser considerado fraudulento a la luz de la ley contra el fraude.

La compañía también señala al juez que los modelos financieros para películas como Birdman asumen los ingresos netos que se hayan generado se distribuirán en un periodo de tres a cinco años, por lo que en este momento no existen recursos que congelar.

Así, tanto Woodrow como Worldview están presentando argumentos y contraargumentos para que el próximo día 30 de enero el juez decida si concede la orden de restricción que congelaría los ingresos generados por Birdman.