En EE.UU se dio el anuncio de las nuevas reglas para los proveedores de internet.

La neutralidad de red o neutralidad de la red es un principio propuesto para las redes de banda ancha de uso residencial y móvil (de las que Internet es el paradigma), y potencialmente aplicable a todas las redes de comunicación, que describe cuál debería ser el tratamiento del tráfico que circula a través de ellas.

Una red neutral es aquella que está libre de restricciones en las clases de equipamiento que pueden ser usadas y los modos de comunicación permitidos, que no restringe el contenido, sitios y plataformas, cantidad de datos descargados y donde la comunicación no está irrazonablemente degradada por otras comunicaciones.

En anuncio fue realizado por el presidente de la FFC (Federal Communications Cosmission), Tom Wheeler: “Se considera a internet como un servicio público en los Estado Unidos, sujeto a la fiscalización de la FCC, implementando protecciones fuertes para la “internet abierta”.

El anuncio hace referencia a la posibilidad de que internet sea clasificado como un servicio de transmisión, regulado, que permite a la FCC fiscalizar y obligar a la observancia de reglas sobre neutralidad de la red.

La neutralidad de la red tuvo su lugar de consagración como principio obligatorio en Latinoamérica. Las reglas en Chile y Brasil han servido como ejemplo a nivel mundial. Sin embargo, a pesar de este impulso regional y, ahora, la discusión en Estados Unidos, en América Latina la neutralidad de la red aún está en riesgo.

La lucha por la neutralidad de la red es continua, en muchas partes, y con altos niveles de discusiones técnicas. Pero esto no debe impedir que nos hagamos parte como sociedad civil: porque la forma en que nos comunicamos no es una simple cuestión técnica entre privados, sino un asunto de derechos humanos.