El fallo fué emitido a favor de los herederos de Bob Marley sancionando la comercialización sin su autorización de playeras con la imagen de la leyenda del reggae

La Corte de Apelaciones del Noveno Circuito de los Estados Unidos falló a finales de la semana pasada a favor de los herederos de Bob Marley, agrupados en la empresa Fifty-Six Hope Road Music, sancionando la comercialización sin su autorización de camisetas y playeras con la imagen del cantante de reggae por parte de la empresa A.V.E.L.A. y otros en tiendas como Walmart y Target.

La demanda se presentó desde el 2008 y en el año 2011 los herederos de Marley ganaron en primera instancia bajo el argumento de que los consumidores confundían el origen de las camisetas lo que equivalía, bajo la Ley Lanham de 1946, a publicidad falsa.

El juez sentenció a A.V.E.L.A. y codemandados a pagar a los herederos más de $750,000 dólares de ganancias, más $300,000 por daños por haber interferido con la comercialización de mercancía con licenciamiento oficial. Además, fueron condenados a pagar casi 1.2 millones de dólares por gastos legales.

Este fallo fue apelado pero la nueva sentencia confirma la de primera instancia concediendo la razón a Fifty-Six Hope de que la mercancía vendida sin la licencia apropiada infringía la Ley Lanham constituyendo publicidad falsa.

En su defensa A.V.E.L.A. había señalado que los consumidores “siempre asociarían la imagen de una celebridad difunta con sus herederos”, pero el magistrado del caso estableció que se debía evaluar si el uso de la imagen equivalía a confundir que los bienes tenían patrocinio o aprobación.

En este tipo de decisiones los juzgadores deben evaluar diferentes factores como el nivel de reconocimiento de la celebridad, la relación de la fama de la celebridad con el producto, los canales de comercialización usados y la intención del demandado de seleccionar a esa celebridad. Pero además se debe evaluar otro elemento que es la confusión actual.

Durante el proceso los herederos condujeron una encuesta con 509 compradores en centro comerciales de la que se concluyó que existía confusión. Pero además el magistrado N. Randy Smith aclaró que “la evidencia de confusión actual es relevante en las probabilidades de confusión pero no es requisito en un caso de publicidad falsa”.

La magistrada Morgan Christen explicó aún más el tema de la confusión actual notando que las camisetas en cuestión no llevan etiquetas reconocibles, logos o marcas por lo que los consumidores solo están interesados en la imagen de Marley, sin importarles quién está detrás de las mismas. Así, “cuando la imagen de una celebridad es en sí misma la única indicativa de patrocinio, yo sostendría que encontrar un elemento de confusión actual… debe ser apoyado por alguna evidencia de que la confusión ha tenido algún impacto en la decisión de compra de los consumidores”.

Con este veredicto la imagen de las celebridades queda más protegida del uso no autorizado por parte de terceras personas, en consonancia con el fallo emitido en el Reino Unido el mes pasado a favor de Rihanna y en contra de la comercialización de camisetas con su imagen por Topshop, aunque en ese caso de concluyó que la comercialización de esos bienes interfería en la actividad de la cantante como diseñadora de modas.