En Chile se acaba de firmar el proyecto de ley audiovisual que regula los derechos de autor.

Este proyecto de ley implica un gran avance en el país puesto que con ello terminaría con las diferencias entre actores y músicos, generando finalmente una retribución por el trabajo creativo sin el cual no existiría la producción audiovisual.

Durante el año pasado Chile tuvo una producción de 47 películas varias de ellas con grandes reconocimientos a nivel internacional, sin embargo hasta hace poco la realidad de los cineastas en Chile dejó bastante que desear en materia de Derechos de autor. Ya que mientras algunos actores y músicos contaban con uan ley que establecía el cobro de su producción, los cineastas y guionistas no estaban incluidos en dicha regulación y con esto ellos quedaban desprovistos al no poseer derechos sobre su trabajo creativo.

Esta situación llevo al gremio a reunirse con el Consejo Nacional de la Cultura y las artes de dicho país, y con juntos se llegó a un acuerdo en el cual se materializaría ante la firma del proyecto de ley audiovisual.

Para el realizador y presidente de la Asociación de directores y guionistas, Jorge López Sotomayor este avance ha sido significativo, ya que el vacío legal que existía podrá ser cambiado.

“Ese reconocimiento de autor nos va a dar un pie muy importante para el futuro cuando comencemos a trabajar para llevar a nuestros audiovisuales por el resto del mundo. El cine chileno en estos momentos está bastante desarrollado y con muchas influencias en el cine internacional, pero no así en nuestro país y esto tiene que ver con que nosotros trabajemos para mejorar la marca Cine Chileno aquí, y esa es una tarea que nosotros tenemos pendientes, porque nadie sabe mucho cómo resolverla”, señaló.

Ante dicho avance es importante que el Estado se mantenga presente en las demandas de los gremios y que estos participen. Lo que sigue en el país será enviar el proyecto a la cámara de Diputados en la cual se espera que sea bien recibida por el parlamento a manera que se reconozca el trabajo de tantos realizadores, ya que es ilógico que se le pueda pagar a los actores y músicos y no a los creadores de las obras