Si bien el conflicto llegó a su fin, el tribunal no pudo definir con certeza si el uso del nombre/apellido se puede otorgar de manera exclusiva a una persona e impedir que cónyuge e hijos hagan uso comercial.

Tras dos años de pelea en tribunales finalmente la ex esposa de Alex Van Halen logró llegar a un acuerdo para hacer uso de la marca “Van Halen”, presentando un acuerdo las partes para que el juez deseche la demanda de violación a derechos de autor presentada en octubre de 2013.

Kelly se divorció de Alex Van Halen hace veinte años, pero continuó utilizando el nombre de casada y creó una compañía de construcción y diseño de interiores con su nombre e intentó registrar la marca para la venta de sillas, cobijas para niños, trajes de baño, etcétera.

ELVH, Inc., empresa que gestiona los derechos de la banda, argumentó que la marca de la ex mujer del baterista es “confusamente similar” a las marcas de Van Halen en sonido, apariencia e imagen y acusan a Kelly de violación intencional de sus derechos porque los productos Kelly Van Halen constituyen infracciones a la marca y generan confusión, designación falsa y competencia desleal respecto de la mercancía de la banda.

El acuerdo establece que ella puede usar su nombre completo para sus empresas, utilizándolo acompañado con otra palabra como “originales de” ó “diseños” pero se ha comprometido a permanecer lejos de cualquiera de los servicios relacionados con la música que pudiera afectar los intereses de la banda.

Sobre el tema existe un precedente en la Corte Suprema de Estados Unidos que establece que “el nombre de una persona es su propia propiedad, y tiene el mismo derecho a su uso y disfrute como con cualquier otra especie de propiedad.

Si tal uso se realiza de forma razonable, honesta y justa, no es más responsable de los daños incidentales que pueda causar a un rival comercial de lo que sería por daños a la propiedad de su vecino por la emisión de humo de su chimenea , o por la caída de la casa de su vecino con motivo de las excavaciones necesarias sobre su propia tierra”.

Si bien el conflicto por el apellido “Van Halen ” llegó a su fin, el tribunal no pudo entrar al fondo del asunto y definir si el uso del nombre o apellido se puede otorgar de forma exclusiva a una persona impidiendo que su pareja o sus hijos hagan uso comercial del mismo.