La FIFA desestimó el martes la apelación de Michael García y exoneró a las sedes 2018 y 2022 de corrupción.

La Comisión de Recursos de la FIFA consideró que hay elementos dudosos en el informe de García. Las conclusiones fueron expuestas por Hans- Joachim Eckert, actual presidente de la Cámara de Enjuiciamiento de la Comisión de Ética, donde se señala que los Mundiales 2018 y 2022 no necesitan cuestionarse pues esos elementos son “de alcance limitado”.

Debido a la valoración sobre el proceso de candidatura de la organización de los Mundiales no constituye una decisión, no está sujeta a la apelación, según valoró la Comisión de Recursos, por este motivo la FIFA exoneró a Rusia y Quatar, organizadores de los dos próximos Mundiales, al considerar que la atribución no debía repetirse ni ponerse en duda, pese a los elementos sospechosos.

La apelación presentada por Michael García, presidente del comité investigador de la FIFA fue desestimada. “El presidente de la comisión examinó el material suministrado e hizo hincapié en que, visto que algunas partes involucradas llevaron a cabo sus propias actividades con los medios de comunicación con bastante antelación a la publicación de la declaración del juez Eckert, presidente del órgano de decisión, la reclamación de violación del secreto profesional carece de fundamento”, señaló la FIFA.

Gracias a que las reclamaciones de las partes involucradas carecen de fondo, en lo que respecta a Eckert, no hubo irregularidades en el proceso de elección de los citados mundiales, en un informe en el que sí se hacía mención de pagos realizados por Qtar a oficiales de FIFA en el periodo previo a la votación del 2 de diciembre de 2010 y de los regalos hechos por la candidatura de Rusia 2018 a personas vinculadas a la FIFA.