La empresa de la manzana fue acusada de monopolizar el negocio de la industria musical en el cual Jobs se encontró involucrado.

La compañía de la manzana ganó un juicio en Oakland (California) donde se le acusaba de monopolizar el negocio de la reproducción de música en su famoso iPod, ya que impide que se puedan escuchar canciones  que no fueran iTunes, tienda de contenidos multimedia que igual pertenece a ellos.

La demanda presentada por un grupo de consumidores reclamaba a Apple la suma de 350 millones de dólares tras acusarle de monopolización. Los consumidores reclamaban el bloqueo por parte de Apple de una startup (Navio). La acusación consideraba que Apple hizo práctica de monopolio al obligar al usuario a comprar música de su propia tienda e impidiendo que se adquirieran tales canciones por otras aplicaciones más baratas.

Sin embargo, tras deliberar durante varias horas, el jurado de 8 miembros determinó por unanimidad que la versión 7.0 de iTunes de Apple representó una mejora sustancial del producto porque permitió que programas de terceros pudieran meter sus canciones en los iPod,y con ello no se infringe ninguna de las leyes antimonopolio.

El fallecido Jobs fue una de las partes en el juicio. En la acusación se presentaron mails del cofundador de Apple que presuntamente probaban el monopolio que el monstruo de empresa quería mantener. En uno de ellos, Jobs sostenía su preocupación por Musicmatch, ya que la empresa de software había abierto su tienda de música.

“Necesitamos asegurarnos de que cuando MusicMatch lance su tienda de música para descargar no se pueda usar en el iPod. ¿Será eso un problema?”, preguntaba a otros ejecutivos de Apple.

Patrick Coughlin, un abogado de la acusación, ha anunciado su intención de recurrir tal decisión.